Resuenan las 9:53 con un pedido de verdad

Dolor en los rostros, muchos años de vacío, de abandono y ausencias. El atentado terrorista de 1994 abrió una herida que no deja de sangrar, porque no hay verdad ni justicia en la masacre más grande contra nuestro país.


Dolor en los rostros, muchos años de vacío, de abandono y ausencias. El atentado terrorista de 1994 abrió una herida que no deja de sangrar, porque no hay verdad ni justicia en la masacre más grande contra nuestro país.

Por esas 85 víctimas, por sus familiares, amigos y personas conocidas, pero también por nuestra historia y pasado, necesitamos llegar a la verdad. 

Desde el Ministerio de Seguridad queremos seguir trabajando para que no existan más atentados como el del 18 de julio de 1994, y sumamos nuestra solidaridad y compromiso para encontrar la verdad en una causa que es de todos nosotros.