Prefectura extrajo un barco hundido en el Riachuelo


La Ministra de Seguridad, Nilda Garré, supervisó hoy a la extracción de la última sección del buque “Santa Elena” hundido en el Riachuelo, con lo cual ya son 30 las embarcaciones que la Prefectura Naval Argentina removió de su lecho desde 2007, en el marco del programa de descontaminación del gobierno nacional.

El programa del gobierno alentó al mismo tiempo a que los propietarios de otras 23 naves inactivas, las retiraran por sus propios medios. Mientras que todavía restan 6 embarcaciones a la espera de autorización judicial para su extracción.

 

Con este nuevo paso en el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo, sólo restan recuperar dos buques sumergidos en este afluente del Río de la Plata.

La venta de la chatarra producto del desguace de estos navíos, a excepción de aquellos bajo proceso judicial, es destinada al financiamiento de la Fundación Garrahan y del Hospital de Niños Sor Ludovica de la Plata.

“La extracción de embarcaciones hundidas que lleva adelante la Prefectura Naval contribuye al saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo porque libera el espacio para permitir los trabajos de limpieza que viene realizando la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación”, explicó la Ministra Garré, quien estuvo acompañada en la visita al Riachuelo por el Secretario de Ambiente, Juan Mussi.

Para la extracción final del barco “Santa Elena”, hoy, se utilizó la grúa Magnus VI que izó la popa con la ayuda de dos cables (lingas) desde la superficie del agua hasta su sitio de depósito final. Esta sección del buque pesa 250 toneladas y mide 20 metros de largo.

Las tareas de preparación desarrolladas durante tres semanas incluyeron inspecciones subacuáticas a cargo de buzos de la Prefectura al tacto, dado que la polución de las aguas hace nula la visión, con el objeto de detectar averías e ingresos de agua.

Se extrajeron sedimentos del interior de los compartimentos sumergidos y se obturaron las averías, con el fin de alivianar su peso. Posteriormente los prefectos quitaron el agua de su interior a través de bombas de achique, recuperando su flotabilidad, paso previo a su corte en secciones para facilitar su extracción.

Paralelamente, se encuentran en ejecución las tareas de salvamento para el redimensionamiento a través de corte del barco “Charrúa” y el alistamiento para el reflotamiento del “Triunfo”.