Licencia por violencia de género

CAROLINA BARONE – Directora de Ejecución de Políticas de Género y Diversidad


CAROLINA BARONE – Directora de Ejecución de Políticas de Género y Diversidad

El 18 de mayo de este año, la Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich aprobó la Licencia Especial por Violencia de Género para el personal de las cuatro Fuerzas federales, extensiva para los cadetes/as, aspirantes, cursantes, alumnos/as o estudiantes candidatas/os de los Institutos de Formación. 

En enero del 2016, cuando llegamos a este Ministerio se nos presentó un desafío único de afrontar: la seguridad de las mujeres en las fuerzas. En una de las primeras reuniones que tuvimos con los Centros Integrales de Género nos comentaron un caso particular que dio inicio al objetivo de conseguir esta licencia. 

Esta situación trataba de una mujer no podía ir a trabajar porque su marido había prendido fuego su uniforme. Todos sabemos que el uniforme es esencial para cualquiera que es policía y sin él no puede ejercer su labor, por más que quisiera. El miedo, la impotencia, la tristeza… sentimientos que sólo quien pasa por ese flagelo puede comprender. Aún más, cuando tenés que realizar la denuncia y tu trabajo -por la falta de tiempo- no te lo permite.

El 8 de marzo del 2016 lanzamos la campaña Fuerzas de la igualdad y generamos talleres para que las diferentes mujeres de las fuerzas, junto con los referentes de los CIG, pudieran evaluar cuáles eran las necesidades que aún no estaban cubiertas. Ese fue el primer paso; hoy, después de reuniones de trabajo e intercambio de opiniones, logramos uno de los objetivos más importantes.

Este flagelo genera un impacto en la salud de las víctimas y en sus actividades cotidianas, laborales y familiares. Desde el ámbito público reconocemos que la violencia de género es una manifestación cultural y estructural de desigualdad, y por ello es que queremos brindar el resguardo necesario y garantizar los derechos.

Buscamos darle, a cada persona, la oportunidad de que alcance una vida libre de violencia y reciba el acompañamiento necesario. Por eso mismo, entendemos que cuando un integrante de las fuerzas realiza una denuncia por cuestiones de género o un caso de violencia intrafamiliar necesita ausentarse de su puesto de trabajo para solicitar ayuda a los organismos que corresponden. 

Cuando una persona denuncia una situación de violencia inicia un circuito judicial y administrativo que requiere de un tiempo particular que, hasta ahora, no se encontraba vigente en ningún régimen de las fuerzas. La violencia de género no es una enfermedad ni tampoco un asunto particular, es una problemática social compleja. Por lo tanto, quien denuncie no necesitará usar ningún otro tipo de licencia que se contemple en la normativa interna y podrá contar con su percepción íntegra de haberes.

En caso de denuncias por Violencia Intrafamiliar, la licencia entra en vigencia cuando las autoridades pertinentes la invoquen a través de un procedimiento detallado y acompañado de la denuncia policial o el sumario administrativo.

Si quien es denunciado pertenece a la misma fuerza que quien solicita la licencia, el Centro Integral de Género (CIG) será el encargado de labrar la documentación que sea necesaria para llevar a cabo las actuaciones administrativas. De lo contrario, en un plazo de 48 horas, quien solicita esta licencia tiene que presentar ante el CIG la certificación de algún organismo de atención y asistencia a las víctimas donde se genere la denuncia, administrativa o judicial.

Si bien la licencia se otorga por un plazo de 3 días hábiles administrativos y se puede utilizar tantas veces como requiera la víctima, hasta 30 días hábiles administrativos por año, con aceptación del CIG o esta Dirección, en caso de que las autoridades lo consideren, también se puede prorrogar.

En el caso de que la situación de violencia de género se de en el ámbito laboral, sabemos que es de suma importancia que la víctima no vuelva a tener contacto con su presunto agresor. 

La duración de la licencia va a depender del fundamento de los especialistas del CIG que emitieron la solicitud. En un primer término corresponden 15 días hábiles administrativos.

En este sentido se creó un área específica dentro de cada una de las fuerzas para llevar adelante las investigaciones con perspectiva de género con el objetivo de que desde allí se realicen todas las averiguaciones y análisis que correspondan para otorgar la licencia.

El día que salió en el Boletín Oficial celebramos este gran paso que pudimos dar desde el Estado. Al rato nos llamó por teléfono una de las Coordinadoras de uno de los CIG para decirnos: “estoy tan feliz de este avance. Estoy feliz de que el trabajo haya dado sus frutos y que hoy podamos contar con esta licencia”.

Buscamos generar sensibilización sobre el tema, evitar la estigmatización y la re victimización de las mujeres que deben pasar por esta situación. Está en nuestras manos, en la del estado acercar las herramientas necesarias para que puedan salir del círculo de la violencia, que sus casos sean investigados y que ellas no deban vivir y trabajar en peligro.

Estas mujeres se levantan todos los días para brindarles seguridad a la ciudadanía, nosotros tenemos la obligación de brindarles seguridad a ellas y este es un paso más en el camino para lograrlo.