Juntos contra el narcotráfico - Gerardo Milman

Luchar contra el Narcotráfico en todos los frentes es uno de los principales desafíos que nos planteamos al asumir nuestra responsabilidad de gobierno. Hacerlo implica desbaratar las redes que financian y lucran a costa de la salud de los argentinos.


GERARDO MILMAN - Secretario de Seguridad Interior

Luchar contra el Narcotráfico en todos los frentes es uno de los principales desafíos que nos planteamos al asumir nuestra responsabilidad de gobierno. Hacerlo implica desbaratar las redes que financian y lucran a costa de la salud de los argentinos.

En los últimos años la penetración narco ha sido inmensa y, junto a su avance, han crecido la corrupción y la violencia.

Para empezar hay que terminar con el financiamiento de la política mediante este ilícito. Cueste lo que cueste hay que ponerle barreras éticas y penales al poder corruptor que el narcotráfico tiene sobre la política y las propias fuerzas de seguridad.

En segundo lugar hay que trabajar firmemente por mejorar la capacidad de control y monitoreo en toda la zona de frontera. Para ello hemos dividido el país en regiones y tenemos por delante el desafío de articular controles efectivos terrestres, en las vías navegables y en el espacio aéreo.

En tercer lugar tenemos que formar y capacitar más adecuadamente al personal de las fuerzas de seguridad de todo el país y lograr una mayor articulación y cooperación entre ellas. Este no es un desafío menor y tampoco de corto plazo. Hay que empezar a trabajar hoy para que los resultados acompañen a mediano plazo.

Pero no sólo debemos mejorar la formación del personal de las fuerzas sino también el de los funcionarios civiles que las tienen a su cargo. Nunca podrá haber mejoras en materia de formación profesional si la conducción política de las fuerzas no se interesa por el tema y se capacita a su vez.

En tal sentido, estamos planificando la creación de la Escuela Superior de Fuerzas de Seguridad de todo el país para que los oficiales y los jefes de las fuerzas federales y provinciales se conozcan y se formen juntos. Para que puedan desarrollar y compartir una misma idea de trabajo en equipo.

Asimismo, las reuniones del Consejo de Seguridad Interior que se están implementando (que reúnen a los Ministros de Seguridad de todas las provincias y a los máximos responsables de la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval Argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Policía Federal Argentina) se inscriben en el sentido de profundizar el intercambio de inquietudes, experiencias y la coordinación para mejorar las condiciones de seguridad de la ciudadanía trabajando en conjunto.

El cuarto punto es ponerle límites y restricciones severas al ingreso al país, tenencia, transporte y uso de precursores químicos de manera ilegal. En este sentido, el gobierno ha remitido un Proyecto de Ley al Congreso con penas más severas y la obligación estatal de actualizar de manera periódica listados de sustancias o productos químicos que, por sus características o componentes, puedan servir de base o ser utilizados para la producción de estupefacientes.

Para finalizar, unas breves líneas sobre otra cuestión que está directamente emparentada con La Justicia y el Poder Legislativo: Hace falta que se creen más juzgados federales y secretarías. El Poder Judicial tiene que acompañar el accionar de las fuerzas que lo asisten y el Congreso de la Nación también. Pero no sólo la apertura de nuevos juzgados o la federalización de determinados delitos que aún no son considerados “federales”, como la piratería del asfalto, pueden ser medidas acertadas; también hace falta acompañarlas con la sanción de nuevas leyes que apunten a desarmar al crimen organizado como la que incorpora a las figuras del “arrepentido”, del “agente encubierto”, del “agente revelador”, del “informante” y de la “entrega vigilada”.

Todas las cuestiones planteadas, implementadas con decisión y de manera complementaria, mejorarán sustancialmente la eficacia de la lucha contra el narcotráfico.