Fiesta de la Uva y el Vino


La 21ª edición se llevó a cabo en el Predio Municipal de la ciudad de Caucete, San Juan, del 9 al 10 de marzo; hubo exhibiciones productivas y un patio de comida para la cata de vinos y degustación del tradicional quesillo de cabra.

La celebración contempló inicialmente la bendición de los frutos en el atrio de la iglesia Cristo Rey de la ciudad. Posteriormente abrieron sus puertas la muestra agroindustrial en la que distintas empresas exhibieron sus productos, la feria artesanal con demostraciones del hilado de la lana de vicuña y el patio de comidas para disfrutar del quesillo de cabra (¡plato recomendado!) acompañado de un buen vino patero.

Durante todo el festejo, en los escenarios del predio la música fue presencia permanente. El catamarqueño Damián Córdoba fue el encargado del cierre de la primera noche y Axel lo fue de la segunda velada.



Historia de la fiesta

A principios del siglo XX, el cultivo de la uva por parte de varios agricultores convirtió al vino en su principal producto. De esta manera, los viñedos desplazaron a la ganadería y a otros cultivos.

La mejor adaptación a la tierra respecto a la vid convirtieron a la uva en el principal fruto de la zona. Por ello, desde hace décadas y a pesar de los vaivenes sufridos, los habitantes de Caucete realizan un sentido homenaje a la actividad vitivinícola local y provincial.

Organizada en el mes de marzo por la municipalidad, se ha configurado como una significativa celebración de los frutos cultivados y cosechados.

La primera edición data del año 1980. El encuentro se centraba en los tradicionales asados de finalización del trabajo de cosecha y con el tiempo sus organizadores fueron expandiendo las actividades. Sin embargo, problemas económicos y organizativos impidieron su realización permanente, al punto de llegar a suspenderla durante siete años. Empero, el crecimiento productivo experimentado originó el regreso de la fiesta, con una grilla mayor y un renovado interés por parte de los habitantes de Caucete.