Esteban Echeverría, un precursor del romanticismo rioplatense
A 220 años de su nacimiento la Secretaría de Cultura de la Nación recuerda a una de las figuras fundantes de nuestra literatura.
José Esteban Echeverría Espinosa nació el 2 de septiembre de 1805, en la Buenos Aires del virreinal. Muy joven completó sus estudios en París donde se interesó por las nuevas corrientes en boga, principalmente de la literatura inglesa y francesa.

El romanticismo era la estética y el pensamiento que dominaba gran parte de la producción literaria europea. Privilegiaba la subjetividad, la libertad creativa, el estilo personal y la originalidad, junto con la expresión de las emociones y sentimientos.
A su regreso al país, Echeverría publicó en forma anónima Elvira o la novia del Plata (1832), texto en verso que ya daba cuenta de su adopción de la estilística romántica.

Su obra más célebre fue, sin dudas, El matadero, un cuadro costumbrista en el que retrató la vida social del momento.

Uno de los poemas más conocidos de nuestra literatura se debe a la pluma de Echeverría. En La cautiva (1837) relató los avatares de un soldado blanco y su mujer María luego de ser raptados por los indios. Aquí, el escritor revisitó uno de los motivos literarios más recurrentes de la literatura regional e introdujo de manera plena el romanticismo en las letras del Río de la Plata.

Menos conocidas que el El matadero y La cautiva, son las obras Don Juan (1833); Himno del dolor (1834); Al corazón (1835) y Rimas, entre otros.
Su texto Dogma socialista fue considerado parte del ideario influyente en la redacción de la Constitución de 1853, la primera carta magna de la República Argentina.

Esteban Echeverría perteneció como escritor a la llamada Generación del 37. Desde sus filas bregó por ideas basadas en el liberalismo y tuvo un especial interés por la educación.
Su muerte tuvo lugar el 19 de enero de 1851, a los 45 años de edad, durante su exilio en Montevideo, Uruguay.