El Parque Nacional Mburucuyá renovará su tendido eléctrico

Junto al anuncio de las obras se inauguró un mirador y se presentó el monolito de homenaje a la familia Pedersen, la instalación de un sistema de vigilancia y un nuevo termotanque solar para el área de acampe.


En el marco del 30° aniversario de la donación de tierras de las estancias Santa Teresa y Santa María para la creación del Parque Nacional Mburucuyá, cedidas por el doctor Troels Pedersen y su compañera Nina Sinding, la Administración de Parques Nacionales (APN) anunció el desembolso de 14 millones de pesos para renovar los 20 kilómetros de tendido eléctrico monofilar que atraviesa y abastece de energía al área protegida.

La firma para el trabajo conjunto entre Parques Nacionales y la Dirección Provincial de Energía de Corrientes se concretó el pasado sábado durante el acto de celebración realizado en el área protegida, con la participación de autoridades locales, provinciales y nacionales, agentes de conservación, ex trabajadoras/es de las estancias y representantes de las diferentes comunidades vecinas.

Los frecuentes cortes y desperfectos del viejo tendido son la principal causa de incendios en el área protegida, producidos por el contacto con la vegetación. Con esta obra, que implica la renovación total del tramo mencionado, la APN contribuye a la conservación de la biodiversidad y garantiza una mayor seguridad a los visitantes, a la comunidad local y a las trabajadoras y trabajadores del Parque Nacional.

Además de las obras de tendido eléctrico anunciadas, durante el evento se inauguró un mirador en el Sendero Botánico, construido de forma integral con madera reutilizada de las antiguas estancias. También quedaron estrenados el renovado monolito de homenaje a la pareja de donantes dinamarqueses, la instalación de cámaras de videovigilancia y un termotanque solar para dotar de energía mixta al área de acampe del Parque.

Del acto participaron también Eustaquio “Papi” Miño y su Conjunto y el Ballet Mburucuyá, así como cocineras y cocineros familiares de quienes trabajaban en las estancias, que ofrecieron para degustación de los asistentes comidas típicas de la región como torta parrilla y chipá mbocá.