El Colegio Militar de la Nación celebró su 150° Aniversario

Con la presencia del presidente de la Nación, ingeniero Mauricio Macri, se realizó la ceremonia central por el 150° aniversario del Colegio Militar de la Nación, en los cuarteles de El Palomar.


Las actividades iniciaron temprano con la recepción de invitados especiales y oficiales en actividad y retiro que pasaron por los claustros de este Instituto de formación de oficiales, en el “Hall de las Armaduras”.

Más tarde arribó el presidente de la Nación, quien fue recibido por el ministro de Defensa, Oscar Aguad; el jefe del Ejército, teniente general Claudio Pasqualini; el director general de Educación, general de brigada Agustín Cejas y el director del Colegio Militar de la Nación, general de brigada Roberto Agüero, procediendo a firmar el Libro de Visitas del Instituto

Se destacó el momento en que un grupo de cadetes, recibieron al presidente Macri y le agradecieron el hecho de compartir con el cuerpo de cadetes esta trascendente ceremonia por el 150 aniversario del Colegio Militar, ocasión que sirvió para tomarse una foto con ellos.

Posteriormente las autoridades se desplazaron al Patio de Honor del Colegio Miliar de la Nación, en el que fueron recibidos por el director del Colegio Militar, quien presentó el cuerpo de cadetes y las delegaciones de países amigos formados, mientras que el público se instaló en los balcones del gran salón.

Tras el saludo del presidente, se ejecutó el Himno Nacional por parte de la Agrupación Sinfónica del Ejército, el que fue cantado a “viva voz” por todos los presentes. Posteriormente el capellán del Instituto realizó una invocación religiosa y procedió a bendecir las placas que luego serían entregadas en recuerdo por el aniversario.

A continuación hizo uso de la palabra el director del Colegio Militar, general Agüero, quien expresó, entre otros conceptos:

“El Colegio Militar de la Nación durante estos 150 años formó y continuará formando líderes militares en la búsqueda de la excelencia profesional fundada en sólidos valores sanmartinianos”

Luego se colocaron ofrendas florales ante los bustos del general de división Agustín Justo, del general de brigada Alberto Capdevila y del coronel Janos Czetz, húngaro de origen y quien fuera el primer director del Colegio Militar de la Nación.

En el caso de la ofrenda floral al coronel Czetz, el presidente de la Nación fue acompañado por el director del Colegio Militar y por el embajador de Hungría doctor Csaba Gelényi en representación de las raíces de origen del primer director del Colegio Militar de la Nación. El embajador, al finalizar el acto, manifestó:

“Fue una ceremonia fabulosa. Es un aniversario muy conmemorativo para nosotros los húngaros y para toda la colectividad de nuestro país acá en Argentina. Y al referirse al coronel Czetz, no dudó expresar lo que significa para ambos países: “Me alegro mucho por la persona del general Czetz. No solamente podemos saludar un joven muy talentoso que llegó a ser general del Ejército Húngaro en 1849, sino pasando sus años en Argentina podemos decir que él es nuestro héroe común. Por eso, estamos guardando con mucho entusiasmo y cariño su memoria”.

El momento emotivo para los presentes, fue a continuación, cuando la Agrupación Sinfónica ejecutó silencio militar en recuerdo del personal fallecido.

A Continuación, el presidente de la Nación y el ministro de Defensa descubrieron una placa recordatoria del 150° aniversario del instituto y también se descubrieron placas recordatorias de la municipalidad de Luján, de la Asociación Patria, Amistad y Servicio, de las comisiones de las armas de Infantería, Caballería, Artillería, Ingenieros, Comunicaciones e Informática, de las especialidades de Intendencia y Arsenales, del servicio de Sanidad, de las Promociones de egreso 91; 95; 99; 102; 103; 104; 113; 117; 118; 119; 120; 121; 127; 128; 131 y 133; y del Casino de Suboficiales del Colegio Militar.

Tras el descubrimiento de las placas se entregaron distintos reconocimientos, destacándose el que fue entregado por el presidente de la Nación al coronel (R) Guillermo Nowell perteneciente a la Promoción 61, quien egresó como subteniente del arma de Artillería, el 21 de diciembre de 1932 y actualmente con 104 años de edad, es el oficial egresado del instituto más longevo, por lo que se lo considera “decano de los ex cadetes”.

el coronel (R) Nowell no dudó en comentar sus sensaciones:
“Hoy estoy con todo gusto transitando los pisos de esta querida Institución. Acá estuve muy bien y cómodo durante mi estadía en el Colegio como profesor”. Sobre el reconocimiento que recibió por parte del presidente Mauricio Macri comentó: “Le agradecí personalmente el haberme entregado la distinción". Para cerrar, y ya con la voz entrecortada plagada de emoción, recordó a su familia, pilar fundamental en su vida: “Tuve la más grande satisfacción de mi vida, y la suerte, de que me tocó una compañera extraordinaria, que me inspiró cosas que yo ignoraba. Con mi mujer nos conocimos a los 12 años. Después entré al Colegio Militar y estuvimos 4 años sin vernos. Cuando salí, nos vimos nuevamente y formamos una familia. Por acá anda mi hijo. En Buenos Aires tengo tres hijos y mi hija mayor está en Córdoba".

También se entregaron reconocimientos al general de brigada (R) VGM Diego Soria (decano de los ex directores del instituto), al capitán Federico Falcón (chozno nieto del coronel Ramón Falcón, primer cadete del Colegio Militar), al general de división Justo Treviranus y al teniente primero Ignacio Arnaiz (nieto y bisnieto del coronel Francisco Treviranus, integrante de la promoción 50), al coronel (R) José Sandaza (presidente de la promoción 100) y al suboficial principal cadete Facundo Mones Ruiz (abanderado de la promoción 150).

El jefe del Ejército, teniente general Claudio Pasqualini, destacó en su discurso:

“El Colegio Militar representa un ícono fundamental en la vida de los oficiales, intensos años de formación, de vivencias, esfuerzos, desafíos, de camaradería dejan en ellos una marca indeleble. (…) En estos 150 años se han producido importantes cambios en los planes de estudios, adecuándolos a la evolución de conocimiento militar. Se jerarquizo la educación proporcionada hasta alcanzar el nivel universitario, se incorporó a la mujer a las filas del Ejército y se centralizó la formación de todos los oficiales. Pero lo que no cambia es la razón de ser del Colegio Militar de la Nación, la que bajo el lema ‘orden, valor y gloria" se centra en formar a ciudadanos que entienden la profesión militar en un sentido marcadamente vocacional como un estilo de vida y como un servicio a la Nación toda. Cuya esencia radica en la formación de líderes aptos para la conducción de hombres y mujeres en las misiones más difíciles y riesgosas que requiera la Patria. Hoy la Argentina cuenta con un Ejército adiestrado y alistado para defender los intereses nacionales con la mirada puesta en el futuro y respetuoso de sus instituciones republicanas. Una fuerza que también trabaja día a día por el crecimiento del país, la integración regional y el mantenimiento de la paz”.

Por su parte el presidente de la Nación también hizo uso de la palabra, dirigiéndose al Cuerpo de Cadetes, destacó:

“Hoy estamos celebrando juntos, los 150 años del Colegio Militar de la Nación, es una institución que nos enorgullece. En primer lugar, por esa valiosa iniciativa que tuvo Sarmiento de formar a los soldados dándoles las herramientas y la experiencia necesaria lejos del campo de batalla y también con los miles de hombres y mujeres de cada rincón de nuestro país que a lo largo de estos años han demostrado una vocación de servicio ejemplar. Patriotas argentinos que comparten un firme compromiso con la defensa de nuestros valores como todos ustedes. Estos años de formación son valiosos, aprovéchenlo de acá van a salir más y mejor capacitados para construir su propio proyecto de vida, siempre van a seguir siendo parte de la familia militar en la que hoy se están desarrollando. Con orgullo y alegría veo que son familias con más mujeres protagonistas que enriquecen y potencian la vida del Ejército Argentino. Queremos que sean cada vez más, hoy sólo el 20% de los estudiantes son mujeres pero están dadas las condiciones para que más argentinas se animen a poner su talento al servicio de nuestro país. Tenemos normas específicas para que todas las personas estén en igualdad de condiciones y oportunidades. Es así que entre todos construimos las Fuerzas Armadas del Siglo XXI, con inclusión y respeto pensando en la formación de mujeres y hombres que nos representen en todo el mundo en misiones de paz que cuiden nuestras fronteras y objetivos estratégicos. Queridos cadetes de eso se trata el camino que eligieron, yo les deseo que lo transiten con la valentía y el orgullo de haber tomado la decisión de ser protagonistas. No sólo de sus propias vidas sino de algo mucho más grande que es nuestra Patria. Muchas gracias y felices 150 años. Viva la Patria”.

Antes de finalizar la ceremonia, el cuerpo de cadetes y los oficiales presentes entonaron emotivamente la canción del Colegio Militar, recordando quiénes somos, para posteriormente dar paso al retiro de las banderas nacionales de guerra de los institutos militares argentinos (Colegio Militar, Escuela Naval Militar, Escuela de Aviación Militar, Liceo Militar General San Martín y de la Escuela de Suboficiales del Ejército Sargento Cabral) y a las banderas y delegaciones de los países amigos que nos acompañaron: la República de Alemania, República Federativa de Brasil, República de Chile, República del Ecuador, Reino de España, Estados Unidos de América, República de Francia, Hungría, Estados Unidos Mexicanos, República de Panamá y República Oriental del Uruguay.

Con la lluvia impregnando la jornada, se dio paso al desfile militar, que fue encabezado por el director del Instituto y la bandera de guerra montada, para posteriormente hacer lo propio las banderas de guerra y las fracciones de honor de los países de ejércitos amigos y con los cuales se mantienen estrechos vínculos de camaradería y profesionalismo como entes visibles de las relaciones entre los Estados.

A continuación desfiló el cuerpo de cadetes del Colegio Militar de la Nación, cerrando el mismo una fracción montada del Escuadrón de Caballería.

Colegio Militar de la Nación, 150 años de historia

A finales del siglo XIX, Argentina atravesó un proceso de transformación política y social que condujo a la modernización de sus instituciones y a la creación de nuevas entidades.
En ese contexto, y por iniciativa del presidente de la Nación Domingo Faustino Sarmiento, el 11 de octubre de 1869, se sancionó la Ley 357, que establecía la creación del Colegio Militar de la Nación, un instituto de formación de nuevos oficiales con los que se nutrirían las filas del Ejército.

La defensa del territorio nacional, de sus recursos naturales y de la libertad es la misión prioritaria del Ejército. Para cumplir ese mandato constitucional, es imprescindible contar con institutos educativos que formen profesionales militares a la altura de tal desafío.

Desde sus orígenes y hasta entrado el siglo XX, el Colegio Militar tuvo el aporte de profesores e instructores europeos, quienes transmitían los conocimientos de las escuelas de guerra que regían en aquella época. Ese aporte doctrinario, así como la incorporación de equipamiento moderno permitieron equiparar al Ejército Argentino a los mejores ejércitos del mundo.

Las instalaciones del Colegio Militar se ubicaron, en un principio, en Palermo. Luego se mudó a la localidad de San Martín, en los cuarteles que actualmente ocupa el Liceo Militar general San Martín y finalmente en El Palomar, en el solar donde fue construido el edificio monumental con esa finalidad específica. Estos cambios de asiento vieron la constante de una población de alumnos procedentes de cada rincón del país, dispuestos a recibir una educación integral en la que, al conocimiento específico de la profesión militar, se suma la formación en valores.

Tras cuatro años de estudio, los cadetes se incorporarán como oficiales del Ejército Argentino con el grado de subtenientes. La educación recibida también les permitirá acceder a los títulos de licenciado en Conducción y Gestión Operativa o licenciado en Enfermería Profesional.

Los pilares de este proceso de formación son la conducción, la destreza y los valores: en ellos descansa la profesión militar.

El patriotismo, la disciplina, el espíritu de cuerpo, el honor, la lealtad, la abnegación y el coraje, junto al respeto por la Constitución Nacional y los derechos humanos, son los valores fundamentales que la Institución graba en el espíritu de cada cadete.