Deporte Adaptado: Florencia Romero quiere llegar a Tokio y ser docente

Tras conseguir dos medallas en Lima 2019, la lanzadora de disco sueña con los Juegos Paralímpicos y con poder enseñar la comunicación de los bebés con discapacidad.


El sol brilla en la pista de atletismo del CeNARD y da de lleno en el rostro de Florencia Romero. La sonrisa prevalece y tiene su razón: el regreso a la actividad después de varios meses de ejercicios en casa. Aunque ella no dejó de entrenarse en ningún momento la sensación de volver a su segundo hogar la colma de felicidad.

Acomodó su casa y la transformó en un gimnasio. Por eso, cuenta, regresó mejor de lo esperado y el sueño de participar en los Juegos Paralímpicos de Tokio está intacto. Romero es ciega desde los ocho años y conoció el atletismo gracias a los Juegos Evita.

Con el tiempo se convirtió en una referente del deporte paralímpico y el año pasado obtuvo dos medallas en los Juegos Parapanamericanos de Lima: plateada en bala y bronce en disco. “Cuando comencé con estas disciplinas no sabía de qué se trataban”, reconoció.

Pero el deporte no es lo único que la apasiona. Además de saber inglés y japonés, y de hacer danza, Florencia reparte su tiempo con el estudio. “Estoy cursando en el Instituto Superior del Profesorado en Educación Especial y voy por la mitad de la carrera. Allí se ven todas las discapacidades y cada uno elige su orientación”, explicó la chubutense.

“Cuando termine la carrera me gustaría hacer el post título de estimulación temprana que es el trabajo con los bebés y la diplomatura en sordos, ciegos y discapacidad múltiple porque creo que es importante para explotar la comunicación y el lenguaje de los pequeños”, indicó Romero.

Los sueños están para cumplirse y Florencia lo sabe. Los Juegos de Tokio están en el futuro más próximo y para eso trabaja. Aportar sus conocimientos en el ámbito de la educación también es un objetivo que tiene bien en claro.