Comenzó ciclo de conversatorios sobre lactancia

Como parte de las actividades por la Semana Mundial de la Lactancia, que se celebra del 1 al 7 de agosto, autoridades de los ministerios de Salud, Cultura, y de Mujeres, Géneros y Diversidad participaron del 1° conversatorio “¿La lactancia es solo materna?”, para pensar esta actividad como un hecho cultural, colectivo y una tarea compartida.


En el marco de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia, los ministerios nacionales de Salud, Cultura, y de Mujeres, Géneros y Diversidad, organizaron el 1° Conversatorio para promover la lactancia como un compromiso compartido que requiere de la participación necesaria de distintos actores, haciendo foco en el apoyo y el acompañamiento, y subrayando además el contexto de pandemia y sus particularidades.

La apertura del evento estuvo a cargo de la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, quien resaltó que “la lactancia es una prioridad para este ministerio y junto con las vacunas y el agua potable son estrategias que tienen un impacto inmenso en la salud pública. Por eso tenemos que encontrar la forma de jerarquizarla, de promoverla y de favorecerla”.

La funcionaria de la cartera sanitaria afirmó que “trabajar en forma articulada con el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad y con el Ministerio de Cultura es clave para nosotros porque incluimos miradas diversas y generamos acciones compartidas. Además, pone de relieve que la lactancia trasciende la salud y es una responsabilidad mucho más amplia que no solo abarca a la persona que amamanta, sino que involucra a toda la sociedad”.

La iniciativa pretende abordar la temática desde una perspectiva de responsabilidad compartida con el Estado, como motor de respuestas comunes a interrogantes que se planteen y como un hecho cultural, colectivo y de tarea conjunta, dentro del contexto de pandemia que nos toca vivir.

En este sentido, los representantes de UNICEF, recomendaron continuar con el amamantamiento durante la cuarentena ya que “la leche materna contiene anticuerpos beneficiosos para mantener a los bebés sanos y protegidos de muchas infecciones. Los anticuerpos y los factores bioactivos de la leche materna pueden combatir la infección de la COVID-19, incluso si el bebé ha sido expuesto al virus”. En los casos de madres en período de lactancia que tengan SARS-CoV-2 positivo indicaron que para continuar amamantando, se recomienda utilizar tapabocas, lavarse las manos con agua y jabón o con un desinfectante con base de alcohol, antes y después de cargar al bebé, y limpiar y desinfectar todas las superficies que se hayan tocado.

De la actividad participaron Marcos Filardi, integrante de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición de la UBA y de la Red de Abogadas y Abogados por la Soberanía Alimentaria (Redasa); Roxana Conti, jefa Unidad de Promoción y Protección de la Salud de la Maternidad Sardá; el médico psiquiatra experto en masculinidades, violencia de género y abuso sexual contra las infancias, Enrique Stola; y Maira Ferreyra, colaboradora en el merendero Casa Abierta y en la Cooperativa Textil Sueño Hilvanado de la Villa 31.

El cierre del conversatorio contó con la participación de Cecilia Merchán, secretaría de la Igualdad y la Diversidad del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad; y Maximiliano Uceda, secretario de Gestión Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación.

La lactancia en nuestro país

En Argentina, según datos de la Encuesta Nacional de Lactancia Materna (ENALAC) de 2017 que relevó más de 23000 casos en todo el país, la lactancia materna exclusiva se mantiene a los 2 meses, en 6 de cada 10 niños (58%); a los 4 meses, en 5 de cada 10 (51%); y a los 6 meses, en 4 de cada 10 niños (42%).

Si se analizan comparativamente las ENALAC de 2011, 2015 y 2017, la evolución indica que la lactancia exclusiva a los 6 meses de edad muestra en nuestro país una tendencia ascendente lenta, pero sostenida, pasando de 30% en 2011, a 35% en 2015, y 42% en 2017.

La leche materna es el mejor alimento y el más completo que puede recibir el recién nacido, ya que le brinda todos los elementos que necesita para crecer sano. La leche de la madre contiene además el líquido que el bebé necesita y está adaptada a sus necesidades, por lo que la digiere más fácilmente que cualquier otra leche.

Algunos de sus componentes -como las bacterias y los oligosacáridos- contribuyen a conformar una microflora intestinal saludable que protege al lactante, estimula la absorción de nutrientes y previene enfermedades como alergias o infecciones.

05-08-20 conversatorio