Ascensiones de la VIta Brigada de Montaña

Personal de la VIta Brigada de Montaña realizó ascensiones a los volcanes Copahue y Domuyo en la provincia de Neuquén.


El Grupo de Artillería 16 llevó a cabo el ascenso al Copahue con una cordada integrada por 4 oficiales, 10 suboficiales y 1 soldado voluntario.

La actividad comenzó con una marcha que duró 6 horas desde el cuartel hasta el refugio militar “Copahue”, donde el personal descansó para atacar la cumbre al día siguiente. Con condiciones climáticas favorables en el volcán, marcharon sin pausa hasta lograr la cumbre a 2.997 metros sobre el nivel del mar. Luego de un merecido descanso en lo más alto del volcán, el personal realizó el descenso.

Copahue

Por otra parte, el Regimiento de Infantería de Montaña 21 realizó la ascensión al volcán Domuyo, en la provincia de Neuquén. La cordada estuvo compuesta por 16 hombres entre oficiales, suboficiales y soldados voluntarios; contó con el apoyo de conductores y mecánicos.

Comenzó con una marcha motorizada desde la unidad hasta “Punta de camino”. Una vez allí, continuaron con la marcha a pie hasta arribar al campamento base ubicado a 3.100 metros sobre el nivel del mar. Luego de unas horas, la cordada comenzó el ataque a la cumbre superando una gran pendiente con nieve, hielo y penitentes a 4.200 msnm, mediante una cuerda fija que se instaló como parte de las medidas de seguridad, minimizando el riesgo de caídas en este tramo de particular dificultad andinística.

La ascensión continuó hasta llegar a la cumbre a 4.709 msnm, donde el jefe de cordada se comunicó satelitalmente con la unidad para informar que los 16 integrantes del regimiento se encontraban en la cima del volcán.

Una hora más tarde efectuaron el descenso para llegar al campamento base y al día siguiente se inició la vuelta a la unidad, luego de haber cumplido con la misión.

Domuyo

Este tipo de actividades contribuye al adiestramiento del personal para poder llevar adelante actividades en la montaña con gran capacidad.

Resulta fundamental comprender que estos ambientes geográficos particulares exigen recursos humanos equipados, instruidos y aclimatados. Asimismo, las tropas deben poseer la capacidad de vencer la complejidad de los diferentes terrenos y las dificultades que conllevan. El exhaustivo conocimiento del terreno permite al personal obtener ventajas para asegurar su éxito.