Argentina prohíbe tóxicos utilizados para envenenar fauna silvestre

La resolución 263/2018, dictada por SENASA, es el resultado del trabajo interinstitucional con Ambiente y Agroindustria.


La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, que conduce Sergio Bergman, comunica la entrada en vigencia de la resolución 263/2018, que prohíbe la elaboración, importación y fraccionamiento de las sustancias activas carbofuran, carbosulfan, diazinon, aldicarb y dicofol, sus productos formulados y su comercialización y uso. Las mencionadas sustancias son utilizadas como terapéuticos en semillas de suelo, siendo el primero el responsable del envenenamiento y posterior muerte de 34 cóndores, en la localidad de Malargüe, provincia de Mendoza.

A raíz de estos hallazgos, se realizaron análisis toxicológicos que arrojaron en el 100 % de las muestras presencia de carbofuran en buches y patas de cóndores. El mal uso de este producto por parte de algunos actores del sector agropecuario generan un daño al ambiente, provocando en este caso la muerte de los ejemplares. En ese sentido resulta importante destacar que por los efectos de este producto en el sistema nervioso, no solo la fauna silvestre resulta envenenada, sino también puede provocar intoxicaciones en los seres humanos.

Para revertir la situación, la Secretaría de Política Ambiental en Recursos Naturales de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable convocó a la Secretaría de Agroindustria y el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (SENASA) para trabajar en un diagnóstico, a partir del cual se resolvió avanzar sobre la prohibición. Esto se concretó en el día de hoy mediante la publicación de la resolución 263/18 en Boletín Oficial.

“Esta resolución que dictó hoy SENASA es el resultado de un trabajo conjunto que venimos haciendo con Agroindustria para promover mejores prácticas en el sector agropecuario, que tengan en cuenta el menor impacto posible sobre la biodiversidad y los recursos naturales. Por mejores prácticas entendemos a una serie de medidas que apuntan a distintas estrategias, una de ellas es el marco regulatorio para ir eliminando gradualmente aquellos productos que contienen distintos niveles de toxicidad e ir reemplazándolos por otros de menor impacto. Además deben complementarse con otras acciones como la concientización de los productores sobre el mal uso de este tipo de tóxicos y el modo en que afectan a la biodiversidad”, explicó Diego Moreno, secretario de Política Ambiental en Recursos Naturales.

La prohibición de este grupo de tóxicos es un primer paso para evitar la mortandad de numerosos ejemplares de la fauna silvestre que integran la cadena de carnívoros y carroñeros. También se está trabajando en la promoción de mecanismos alternativos de control de predadores del ganado. Esto incluye la incorporación de sistemas de disuasión (perros pastores, barreras físicas), la eliminación de ejemplares problemáticos y un manejo del ganado que disminuya las pérdidas, como su encierre nocturno en corrales, parición en refugios, etc., entre otros. Estas medidas están orientadas al fomento de la coexistencia entre la producción ganadera y la conservación de la biodiversidad.