Mercedes Sosa, una voz que permanece
A 17 años de su fallecimiento, la Secretaría de Cultura recuerda a la cantante tucumana, una de las grandes referentes de la música popular argentina y latinoamericana.
Mercedes “La Negra” Sosa falleció en Buenos Aires el 4 de octubre de 2009, a los 74 años. Su voz, sin embargo, permanece presente en canciones que forman parte de la memoria cultural de la Argentina.
Había nacido el 9 de julio de 1935 en San Miguel de Tucumán, con el nombre de Haydée Mercedes Sosa. A los 15 años, obtuvo el primer premio en un concurso de una emisora de radio de su ciudad, un reconocimiento que marcaría el comienzo de una trayectoria artística que la convertiría en una de las grandes intérpretes de la música popular argentina, reconocida también fuera del país.

Durante la década de 1960, Mercedes Sosa fue una de las figuras fundamentales del Movimiento del Nuevo Cancionero, surgido en Mendoza, junto con artistas como Armando Tejada Gómez y Manuel Oscar Matus. La propuesta buscaba renovar el folclore y ampliar sus horizontes mediante la incorporación de nuevas temáticas y formas de expresión.
Su consagración nacional llegó en 1965, a los 29 años, en el escenario del Festival de Cosquín. A partir de entonces, desarrolló una extensa trayectoria que la llevó a recorrer la Argentina, América Latina y Europa, y a convertirse en una de las principales referentes del folclore y la canción popular.

Mercedes Sosa grabó más de cuarenta discos. Su repertorio trascendió el folclore y dialogó con el rock, el tango, el pop y otras expresiones de la canción popular. A lo largo de su carrera, interpretó obras de autores de distintas generaciones y géneros, y compartió proyectos con artistas como Charly García, Fito Páez, León Gieco, Joan Manuel Serrat, Milton Nascimento y Caetano Veloso, entre muchos otros.
Su repertorio incluye algunas de las canciones más reconocidas de la música popular latinoamericana, como Alfonsina y el mar, de Ariel Ramírez y Félix Luna; Gracias a la vida, de Violeta Parra; Canción con todos, de Armando Tejada Gómez y César Isella; Todo cambia, de Julio Numhauser; Solo le pido a Dios, de León Gieco, y La maza, de Silvio Rodríguez.
También dejó versiones memorables de Como la cigarra, La canción de las simples cosas, Oración del remanso y Yo vengo a ofrecer mi corazón, entre muchas otras.

Entre los discos que marcaron su trayectoria se encuentran Cantata sudamericana (1972), Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui (1977), Mercedes Sosa en Argentina (1982), Alta fidelidad (1997), Misa criolla (2000) y Cantora (2009). Este último es un álbum doble en el que interpreta 34 canciones junto con destacados artistas iberoamericanos y que cierra con una versión del Himno Nacional Argentino.
Mercedes Sosa llevó las composiciones de autores argentinos y latinoamericanos a escenarios de la Argentina y del mundo. Su legado continúa vigente en nuevas generaciones de artistas y en quienes vuelven, una y otra vez, a sus interpretaciones.