La "Revolución Libertadora" y el nuevo régimen militar
El período que se desarrolla entre 1955 y 1958 constata la llegada al poder y el establecimiento de un nuevo régimen militar autodesignado como “Revolución Libertadora”. Este se propuso erradicar al peronismo como fuerza e ideología política, la que interpretaba como un régimen totalitario que cercenaba las libertades democráticas. Por ello procede a disolver el partido peronista, prohibiendo su ideología y simbología para luego restaurar el sistema de partido y régimen parlamentario.
Ante ello, el peronismo ya proscripto debió afrontar la pérdida de su líder y proceder al realineamiento de sus fuerzas. El debate sobre qué hacer con el peronismo fue una problemática que atraviesa todo el escenario político y pone en una encrucijada a los partidos políticos que revitalizaron su actuación en este nuevo escenario. También divide a las Fuerzas Armadas, entre un sector más dialoguista (Eduardo Lonardi) y uno más duro e intransigente (Pedro E. Aramburu e Isaac Rojas).
En lo económico hubo con el “Plan Prebisch” un intento de vuelta a la economía de libre mercado desterrando así la planificación estatal como modelo de desarrollo de tiempos del peronismo. Prebisch era muy crítico del déficit existente en las empresas públicas, los errores del IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio) aquellos organismos que había servido como control del comercio exterior, y también las regulaciones excesivas y el carácter regresivo del impuesto. Dentro de una economía de tipo liberal proponía entonces un comercio multilateral con los países de Europa Occidental. El período culmina con el creciente ascenso de la figura de Arturo Frondizi (UCRI) y un nuevo llamado a elecciones que lo lleva en 1958 al poder en un nuevo gobierno constitucional.