El Gobierno liberó la importación de vehículos nuevos para particulares
Se simplifican los trámites para obtener la Licencia de Configuración de Modelo (LCM), facilitando el ingreso y patentamiento de vehículos.
El Gobierno Nacional avanza en la renovación del sector automotor con la publicación de la Resolución 271/2025 de la Secretaría de Industria y Comercio, que actualiza integralmente el procedimiento para obtener la Licencia de Configuración de Modelo (LCM). Este documento es obligatorio para que vehículos nuevos, nacionales o importados, acoplados y semirremolques puedan circular legalmente. A partir de ahora, se aceptarán certificaciones de seguridad emitidas por organismos internacionales de la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y Brasil, agilizando el proceso de homologación y reduciendo costos.
La norma también beneficia directamente a los particulares: quienes importen vehículos podrán usar una LCM ya existente del fabricante o importador. Si el vehículo no cuenta con LCM, igualmente podrá ser patentado mediante un trámite ante la Secretaría de Transporte similar al de una Verificación Técnica Vehicular (VTV), denominado Certificado de Seguridad Vehicular. Además, se simplifican los procedimientos de actualización técnica de modelos ya homologados y se habilita la cesión legal de licencias, exigiendo a su vez que las plantas industriales cumplan normas internacionales de calidad como la ISO 9001.
El Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó el impacto de la normativa: “Esta resolución facilita la importación de vehículos nuevos tanto para fines comerciales como para uso privado.Esperamos que esto permita un mercado automotor más competitivo, de mejor calidad y, sobre todo, más seguro”.
Esta medida va en línea con lo dispuesto en la Resolución 222/2025 y el Decreto 196/2025, que liberó la fabricación, importación y comercialización de autopartes y elementos de seguridad. Hoy ya no es necesario gestionar el Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad (CHAS) ante el INTI, lo que elimina demoras y costos asociados.
Ahora, la importación de autopartes es libre y la aduana ya no participa del proceso requiriendo documentación alguna. Si el destino de la importación es su comercialización, las empresas deberán contar con una certificación internacional sobre la pieza, la cual es emitida por una amplia red de laboratorios y organismos internacionales, que la Secretaría podría auditar de manera expost. En cambio, si la importación es para uso personal, no se requiere trámite ni certificación alguna, ya que se considera que el usuario hará un uso idóneo de la pieza.