En Beltrán, muy cerca de Santiago capital, se encuentra este vergel productivo con la bodega santiagueña, que nació para recuperar la historia de la vitivinicultura de la provincia asociada a las nuevas experiencias enoturísticas.
Con viñedos que desafían el clima árido de la región, esta bodega ha perfeccionado el arte de crear vinos auténticos con una identidad única. Refleja la riqueza cultural de Santiago del Estero y promueve en cada copa la cultura, la gastronomía y las tradiciones locales.
Esta iniciativa ha generado que otros pequeños productores santiagueños se vuelquen también a la producción vitivinícola y de a poco vayan abriendo sus puertas para que los turistas descubran la experiencia de producir vinos en Santiago.



