Experiencia cultural compartida entre la comunidad Sorda y la comunidad oyente
Realizado por la Secretaría de Cultura de la Nación en el Palacio Libertad, Centro Cultural Domingo F. Sarmiento, el espectáculo recorrió canciones y leyendas latinoamericanas en Lengua de Señas Argentina y en español.
“Yo soy una persona sorda y la lengua de señas es mi primera lengua. Pero soy bilingüe, tengo la posibilidad de elegir el español o la lengua de señas para comunicarme”, contó la actriz y docente Natalia Tesone en una charla que se realizó luego de una de las dos funciones de VerdeLinda, leyendas para ver, un espectáculo sonoro-visual para las comunidades Sorda y oyente que realizó la Secretaría de Cultura de la Nación en el Palacio Libertad, Centro Cultural Domingo F. Sarmiento.
“Cuando empecé teatro a los once años, no tenía la claridad vocal que tengo ahora, tenía lo que llamamos ‘la voz de Sorda’, me costaba mucho más que ahora articular las palabras, hice un trabajo enorme para poder aprender el español”, contó. Parte de ese trabajo fue en el escenario de un teatro, de la mano de la actriz Patricia Palmer, que, sin tener formación específica, tomó el desafío de enseñarle a actuar a aquella niña que le había afirmado que quería ser actriz. Sobre esa época, en la que empezó a transitar espacios culturales, Tesone también recordó: “yo no tenía referencias de que hubiera espacios u obras de teatro en los que se hablara lengua de señas y empecé a tener la necesidad de que hubiera”.
Así, algunos años después creó el espectáculo VerdeLinda, leyendas para ver, que recorre canciones y leyendas latinoamericanas en español y en Lengua de Señas Argentina y posibilita el encuentro entre personas Sordas y personas oyentes. Este espectáculo es una de las iniciativas que lleva adelante el Programa de Accesibilidad Cultural de la Subsecretaría de Promoción Cultural y Artística. El Programa tiene como objetivo promover la inclusión y el acceso a la cultura a la población con y sin discapacidad para contribuir a la participación cultural activa y al disfrute de los bienes culturales.
En esta experiencia cultural compartida entre la comunidad Sorda y la comunidad oyente que fue VerdeLinda, leyendas para ver y la charla posterior, Natalia Tesone afirmó que todos podemos aprender lengua de señas y, si bien destacó que los usuarios principales de la lengua son las personas Sordas, explicó que todos aquellos que quieran aprenderla, pueden hacerlo. “De la comunidad no solo formamos parte las personas Sordas, sino también nuestros hijos oyentes, los maestros, los intérpretes, todos son parte. Cuantas más personas aprendan lengua de señas, habrá más facilidad para comunicarnos y más puertas se abrirán”, explicó. En esa línea, compartió el abecedario de la Lengua de Señas Argentina para que el público presente pudiera identificar las letras de su nombre.
Explicó, además, otras cuestiones vinculadas a la lengua de señas. Por ejemplo, dijo que hay más de trescientas en todo el mundo, ya que cada comunidad ha desarrollado una a partir de sus propias necesidades: según las características del espacio que habita y con lo que tuvo necesidad de nombrar en cada caso.
Paula, de Tucumán, asistió a una de las funciones y a la charla posterior. “Vine con mis dos hermanas y mi hija. Decidimos llegar porque a mi hija le gusta mucho el tema de lengua de señas. La verdad que fue hermosa la experiencia, poder incorporar algo nuevo en nuestras vidas y también sentir que no hay una barrera entre nosotros y las personas Sordas. Para mí es muy importante que esto se concientice socialmente para que todos podamos vivir en una comunidad más linda”, contó.
Al finalizar el encuentro, Natalia Tesone dijo: “La posibilidad de hacer teatro en lengua de señas en un espacio como este Centro Cultural me parece alucinante porque abre puertas a nuevos públicos, genera la invitación a la comunidad Sorda con su familia, integrantes Sordos y oyentes de la misma familia para que puedan ser parte. Lo que vivenciamos a partir de esta iniciativa no ocurre cotidianamente, es un momento histórico, un momento bisagra. Me parece importantísimo y me siento en estado de gratitud”.