
El sitio en que se levanta el Cine-Teatro Ópera cuenta con una tradición de más de un siglo vinculada al espectáculo, puesto que allí se erigía el antiguo Teatro de la Ópera (1872), proyectado por Émile Landois dentro del modelo “a la italiana”, con planta en herradura y una bella fachada neoclásica; modificado por Julio Dormal (1888), quien le otorgó una suntuosa imagen Beaux-Arts, sería demolido en 1935. Fue adquirido por Clemente Lococo, propietario y administrador de más de 50 salas.
Para el proyecto convocó al arquitecto Alberto Bourdon, otro protagonista indiscutido de la industria, ya que fue autor de más de 40 salas en Buenos Aires y el interior del país. La construcción del Ópera comenzó en octubre de 1935 y el 7 de agosto de 1936 la sala fue inaugurada con la presencia de personalidades de la cultura y la política, entre ellas el presidente Agustín P. Justo. El edificio se articula entre dos gran- des espacios: el hall y la sala. En el subsuelo se ubicaban los camarines, el Petit Ópera –sala para 40 espectadores–, la nursery, una sala de ensayos y los espacios técnicos.
El hall de acceso de triple altura está flanqueado por las escaleras que conducen al subsuelo y a los pisos superiores, los que balconean al espacio principal a través de las losas recortadas en un original juego de curvas, motivo que se repite en el plafond central que corona el ámbito. Por sus líneas y sus elementos ornamentales, este espacio presenta una inequívoca filiación Art Déco. La sala –con capacidad para 2.500 personas– se distinguía por los motivos decorativos que se extendían por sus muros laterales y el cielorraso, dando al Ópera la categoría de “cine atmosférico”; se trataba de un perfil urbano en tres dimensiones y una pintura en toda la extensión del cielorraso simulando un firmamento estrellado, que se complementaba proyectando nubes en movimiento.
Este trabajo escenográfico fue obra del catalán José María Sert y estaba inspirado en la sala del Rex de París, de igual modo que la fachada, organizada a partir de un gran volumen de planta elíptica que se eleva en forma telescópica do- minando la composición. Dos paneles laterales con un imbricado diseño geométrico de material vítreo se apoyan en la enorme marquesina que atraviesa el frente de lado a lado, resuelta como un voladizo en el que se horadan cuatro imponentes círculos que sirven de luminarias.
Textos: Fermín Labaqui.
Ubicación:
Provincia: Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Dirección: Av. Corrientes Nº 860
Declaratoria: Decreto N° 837/2011
Categoría: Monumento Histórico Nacional