En tierras de su quinta de Barracas, la familia Pereyra Iraola encomienda a Rómulo Ayerza un conjunto conventual para la orden bayonesa, con colegio e iglesia con cripta, donde descansan Leonardo Pereyra y su mujer, Antonia Iraola. La residencia para los sacerdotes se dispone en dos claustros con galerías y capilla privada.
Inspirada en la arquitectura monástica de transición entre el Románico y el Gótico, la iglesia es de cruz latina sin cúpula, con nave única de arcos peraltados con bóvedas de cru- cería sobre pilares polistilos que continúan los nervios de aquellas, sillería en dicromía, crucero y ábside.
La fachada, con contrafuertes y pináculos, muestra un gran rosetón y una maciza torre cuadrangular semiexenta, con arquillos ciegos o entrelazados resaltando bordes y aberturas. Son franceses el baldaquino de piedra de Angoulême, los vitrales, el órgano y la pila bautismal con San Jorge y el dragón.
Textos: Sergio López Martínez.
Ubicación:
Provincia: Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Dirección: Av. Vélez Sarsfield 1351
Declaratoria: Ley N° 26.482
Categoría: Bien de Interés Histórico Artístico Nacional