
La primera Iglesia Matriz –una sencilla capilla de adobe concebida desde la fundación de San Salvador en 1593– recién pudo materializarse hacia 1611, permaneciendo en pie, aunque en pésimas condiciones, hasta aproximadamente 1735. Por aquellos años, al amparo de su mayordomo el maestre de campo Agustín de Leiza y de la Tijera, se da inicio y logra concluirse un segundo templo inaugurado hacia 1763.
La arquitectura de aquella reliquia colonial fue definida por Mario Buschiazzo como “típicamente mestiza”, con su “magnífica portada de piedra sumamente ornamentada, protegida por el alero del techo a dos aguas, con puerta de arco trilobulado”. Sólo ha llegado hasta nuestros días su robusta fábrica de muros de casi dos metros de ancho –de nave única, larga y estrecha– y un extraordinario púlpito barroco, auténtica joya del arte virreinal rioplatense.
En 1889 se emprende su reforma integral –nuevas ornamentaciones y altares– bajo la dirección de los constructores Manuel Macchi y Ángel Gamba, reemplazados cuatro años más tarde por Carlos Macchi y Juan Meregaglia, quienes levantan la nueva fachada italianizante con columnas y pilastras de estilo corintio, balaustrada, pináculos, una torre central y un coro situado sobre el viejo atrio. Para el Centenario, según proyecto del ingeniero-arquitecto José Pellegrini, el constructor Pascual Fórmica concluye la decoración interior –pilastras símil mármol, cornisas– y se ejecuta la nueva cubierta con su cielorraso al fresco, caracterizada por motivos inspirados en L’Ornement polychrome de Albert Charles Auguste Racinet.
En la pared sur se abrió la Capilla de la Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya, patrona de Jujuy y capitana de los Ejércitos del Norte. Finalmente, René Villeminot amplió el espacio ceremonial del templo hacia la esquina mediante un ampuloso y monumental atrio de doble portada: una solución espacial que puede interpretarse como una variación, en clave academicista, inspirada en los tradicionales atrios de muros de adobe y arcos de entrada que caracterizan a las capillas de la Quebrada y la Puna, tan propios de la identidad cultural jujeña y altoperuana.
Textos: Sergio López Martínez
Ubicación
Región: NOA.
Provincia: Jujuy.
Ciudad: San Salvador de Jujuy.
Dirección: Sarmiento y General Belgrano.
Declaratoria: Decreto 1.347/1931
Categoría: Monumento Histórico Nacional.