Presidencia de la Nación

Cómo construir un sueño

La actriz y documentalista Silvina Segundo reflexiona sobre la industria del cine argentino en su época de oro.


Silvina Segundo

Actriz y documentalista

En febrero del 2021, en el marco de la pandemia del SARS COVID-19, inicié una investigación de material de archivo para una miniserie ficción-documental sobre la historia de la vivienda argentina desde una perspectiva social. 200 años de historia resumidos en los enclaves de tipologías de vivienda determinadas por el desarrollo urbanístico como ordenador social, 6 capítulos de 24 minutos contados desde los 90 para atrás en un contexto de archivos cerrados.

Con la visualización in situ prácticamente vedada, el catálogo online del Departamento de Cine, Audio y Video del Archivo General de la Nación me ofreció el mejor refugio de la vorágine virtual.

Incontables horas de visualización recalaron allí descubriendo y re-descubriendo joyas de la historia, pero nada iluminó el registro de una época como la cuantiosa producción de la entonces Secretaría de Prensa y Difusión del primer peronismo, en la que se combinan políticas públicas y cine, con cortometrajes que llevan el sello de destacados cineastas nacionales.

Cuenta un testimonio del capítulo correspondiente sobre el relato del entonces funcionario de gobierno Castiñeira de Dios, que el desarrollo del Plan de Viviendas de la Fundación Eva Perón para el barrio Ciudad Evita como emblema de la revolución justicialista, acarreó la discusión sobre el modelo elegido para el “chalecito peronista” basado en un modelo de chalet “californiano” como una contradicción. Y que esa discusión quedó zanjada con la respuesta de Evita aduciendo que la gente sueña vivir en esos chalecitos que ve en las películas y ella, quería cumplir ese deseo.

Y así, a fuerza de descriptores llegué a “Cómo construir un sueño”. Una producción de la serie Industrias Argentinas que inicia con imágenes del centro porteño, una ciudad luminosa transitada por hombres y mujeres que al decir del narrador, “son trabajadores incansables que al declinar el día van en busca del descanso y la diversión”, y entonces la luz se torna en noche y la antigua calle Lavalle muestra las luminarias de los cines en donde proyectan sus sueños.

Cómo se fabrica un sueño. Archivo General de la Nación. Secretaría de Prensa y Difusión. ID: 565.C35.1.A

En seguida inician planos de los grandes estudios Mapol, Lumiton, Emelco, Baires, en el que ingresan los trabajadores y actrices y actores, “obreros de una labor distinta”, a interminables jornadas en que decorados y maquillaje se preparan para completar un set rodeado de técnicos en dónde la luz hará la magia de la fotografía, el sonido estará dispuesto y tras reiterados ensayos el director dará la orden de “cámara - acción”, repitiendo tomas hasta que la frase “se copia” corona el esfuerzo.

Escenas en interiores y exteriores, efectos especiales y después, las latas al laboratorio. Allí el edificio de Laboratorios Alex protagoniza el plano para dar paso al entonces complejo proceso del revelado, el trabajo de sincronización y el posterior chequeo de la proyección en sala para arribar a la moviola del compaginador que montará la película sobre la que una orquesta interpretará la banda de sonido. Y la vuelta al laboratorio para integrar todos los procesos en la copia definitiva que será repartida en las salas.

En el final, la imagen vuelve a las luminarias de calle Lavalle, calle Corrientes, en donde las grandes salas de cine colmadas de público cierran un circuito de la industria nacional con sus consumidores.

El cine como el reflejo de sueños y aspiraciones, la inspiración de las imágenes y “Cómo se realiza un sueño” devolviéndonos el esplendor de una industria protagonizada por los rostros de Mirtha Legrand, Hugo del Carril, Fanny Navarro, Luis Sandrini y otros, y también el tras bambalinas.

Entender este audiovisual en su contexto inspira más allá del objeto particular de la investigación causal de una producción televisiva. Además de evocar provoca ideas, otras producciones seguramente necesarias que interpreten hechos de la historia que a su vez sean fuentes de inspiración.

A 200 años del AGN, cumplidos en un contexto de pandemia mundial, preparado con su sitio online para la consulta de sus registros audiovisuales y sonoros que abarcan desde inicios del siglo 19, un tesoro del patrimonio nacional para ilustrar pasado, presente y desde allí, por supuesto futuro, no sólo da al investigador/a herramientas optimizadas para su trabajo, sino que reviste en cada pieza un hallazgo y una inspiración constante en el universo de la imagen audiovisual como recurso insoslayable para la construcción de la identidad nacional.

Para Inspiraciones: pensamientos desde archivos. Bicentenario del Archivo General de la Nación.

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