Comunidad del cuidado y la seguridad alimentaria

 

La coordinación de las políticas asistenciales ejecutadas por el Estado Nacional, por los gobiernos provinciales y municipales y por las asociaciones del sector privado y de la sociedad civil son un elemento central para una política social potente y efectiva. Las compras públicas de alimentos plantean desafíos en relación con la logística de la distribución y los precios que paga el Estado. Es preciso, además, propiciar la inserción de cooperativas y operadores de la economía popular en las cadenas de comercialización de alimentos.

La pandemia habilitó nuevas estrategias de intervención estatal sobre lo social. En esta tarea, resulta crucial poder utilizar en todo su potencial desarrollos tecnológicos innovadores para alcanzar una sustancial mejora en la utilización de recursos. Un ámbito ineludible de acción es la coordinación de programas hacia la población vulnerable.

Tras meses de distanciamiento social y de transformaciones en la vincularidad, el cuidado del bienestar emocional es un aspecto clave para atender. Las ciencias del comportamiento pueden proporcionar herramientas útiles para combatir estos problemas, teniendo en consideración desarrollos científicos y experiencias comparadas.

Metas


Lucha contra el hambre y la extrema pobreza como política federal de Estado. Armonización de programas de transferencias universales. Transformación de planes asistenciales en empleos.



Formación de precios de alimentos y de productos críticos para la calidad de vida. Transparencia de compras estatales y vinculación productiva con el universo cooperativo y de la economía popular.



Tierra, Techo y Trabajo: reordenamiento territorial y poblacional con prioridad en el mejoramiento de condiciones de vida e integración de barrios populares.



Innovaciones tecnológicas para la justicia social sanitaria.



Bienestar emocional, economía del comportamiento, deporte y cultura como ámbitos integradores en la pospandemia.