Primer PAC en San Martín de los Andes


La iniciativa fue posible a través de Aportes No Rembolsables de la línea de financiamiento DETEM y con apoyo del Municipio, de entes provinciales y del Instituto Nacional de Tecnología Industrial.

La planta de agroalimentos de uso compartido (PAC) de San Martín de los Andes se encuentra en perfecto funcionamiento y con un número significativo de emprendedores que producen dulces con frutas regionales, chocolates, alfajores y mostazas saborizadas entre otras delicias. Está habilitada para la elaboración de productos de origen vegetal y farináceos y los micro emprendedores se organizan en turnos donde se produzcan alimentos compatibles entre sí de modo que no haya riesgo de contaminación. Se trata de uno de los tantos proyectos finalizados con éxito financiados con los Aportes No Rembolsables (ANR) del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología. En este caso en particular, se trató de la línea DETEM, enfocada a financiar proyectos de desarrollo tecnológico municipal.



La participación de los productores en la PAC está sujeta a la realización de distintos cursos y capacitaciones vinculados con la manipulación higiénica de alimentos y con la tramitación de la habilitación bromatológica y la licencia comercial. Por el momento, los productores están habilitados para vender sus productos en locales y ferias de San Martín de los Andes pero se trabaja intensamente para lograr una habilitación de tránsito federal que les permita el ingreso a mercados de todo el país.

Florencia Duroni, productora de mostazas artesanales con diferentes sabores como canela, cúrcuma, miel, frambuesa y jengibre hizo hincapié en el buen ámbito de trabajo que se genera en la planta “siempre hay intercambio de ideas y productos entre nosotros. Nos ayudamos con datos de proveedores y compartimos un espacio de trabajo pacífico y armónico”. Bárbara Leiva, emprendedora de chocolates artesanales, también destacó “el clima de cordialidad que se refleja entre los productores”.





Angelina Campodónico, productora de mermeladas, relató la satisfacción de poder trabajar para su propio emprendimiento y contó que “lo más importante es poder concretar nuestros sueños, nuestras ideas y poder crecer”.

Uno de los objetivos principales de la PAC es desarrollar tecnologías apropiadas para que puedan ser implementadas por los pequeños elaboradores locales con el fin de aportar a la mejora y diversificación productiva. La idea fundamental de la planta de uso compartido es que cada emprendedor conserve las recetas y fórmulas de sus productos de manera que puedan mantener su identidad.