Presidencia de la Nación


El depósito de Caballito seguía en su diseño el principio general del de Av. Córdoba, esto es: una gran estructura metálica interior con doce tanques de reserva y 6.000 m3 de capacidad cada uno, dispuestos en tres niveles y sostenidos por una malla de columnas de hierro que también soportaban el armazón de la cubierta.

La estructura de hierro había sido importada de Gran Bretaña y provista por la firma Cleveland Bridge Co. Ltd., mientras que la construcción del depósito estuvo a cargo de la empresa Lavenás, Poli y Cía. La construcción de la obra estuvo a cargo de la empresa Ways y Freytag S.A., en tanto que los ramales de distribución fueron provistos por la fábrica de Head Wrightson Co. Ltd. Las rejas de hierro fueron adquiridas a la fundición de Walter Macfarlane & Co. de Glasgow.

Fue habilitado totalmente el 25 de octubre de 1915 y sobre su funcionamiento vale la pena señalar que: Las cañerías de agua filtrada llegaban a los tanques desde las bombas impelentes del Establecimiento Palermo, con un largo de 10 km. Los caños se reunían en dos grupos de cuatro cada uno, convirtiéndose en dos grandes caños que atravesaban subterráneamente todo el edificio, y aumentando de diámetro hasta llegar a 1.50 m en la parte central. En el sector opuesto a la entrada, estos caños se bifurcaban desprendiendo en todas direcciones los conductos de distribución.

La red de cañerías maestras comprendía dos servicios: uno exclusivo para el Radio Nuevo y otros para reforzar la provisión de agua en el Radio Antiguo, especialmente en los edificios de mayor altura sobre Avenida de Mayo, por encontrarse el tanque de Caballito 10 m más altos en su nivel de distribución que los del Depósito de Av. Córdoba.

Su valoración histórica y rescate

Con la utilización de la electricidad en las maquinarias de provisión de agua, los grandes depósitos de gravitación fueron perdiendo protagonismo en su uso, quedando como complemento del sistema directo de impulsión, o bien siendo desafectados como el de Av. Córdoba.

Hoy, estos gigantes casi dormidos, forman parte inseparable del patrimonio cultural de los argentinos y, junto con el Palacio de Aguas Corrientes de Av. Córdoba, ejemplos excluyentes del desarrollo alcanzado por la industria de las grandes estructuras de hierro a fines del siglo XIX y principios del XX. Y, por sobre manera, de la envergadura que alcanzó la acción de los ingenieros argentinos que integraron reparticiones de salubridad del Estado, como Obras Sanitarias de la Nación y sus antecesoras.

Es en atención a estos valores históricos, testimoniales y arquitectónicos que Agua y Saneamientos Argentinos está llevando a cabo trabajos Recuperación Progresiva que incluyen el rescate edilicio y la puesta en valor de su monumental estructura de hierro. Desde el tratamiento y rehabilitación de los tanques que podían contener más de 72 millones de litros de agua, hasta la minuciosa restauración de sus bellas carpinterías de madera.

Tal el espíritu y finalidad de las obras actualmente realizadas por AySA en los espacios y estructuras interiores y que, progresivamente, se extenderán hacia la envolvente exterior.

De esta manera, además de honrar su historia y significación, la intervención permitirá a esta excepcional obra iniciar un nuevo período de vida útil, que responda con acierto a las necesidades del presente.


Ubicación:

Provincia: Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Dirección: Beauchef Nros. 619/659, Avenida Pedro Goyena Nº 455, Avenida José María Moreno Nros. 520/558 y Valle Nros. 414/486

Declaratoria: Decreto N° 520/2022
Categoría: Monumento Histórico Nacional

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