Unidades de la Infantería de Marina

La Infantería de Marina fue creada como elemento anfibio, capacitada para actuar sobre objetivos en las costas hostiles. Es una fuerza con movilidad estratégica que cuenta con capacidad de proyección desde el mar.


Reseña histórica

La Infantería de Marina, es fiel depositaria de un legado histórico de sucesivas generaciones, que modelaron las características de sacrificio, nobleza de ideales y conciencia profesional.

Los inicios de los infantes de marina no fueron sencillos. Su incorporación abordo de los buques ha sufrido avances y retrocesos según las exigencias que las circunstancias imponían. La necesidad de contar con tropas embarcadas para operaciones terrestres o como artilleros adaptados a la vida marinera y como factor de disciplina a bordo se fue imponiendo hasta quedar consolidada en las principales armadas del mundo.

La Infantería de Marina de la Armada Argentina nació con los efectivos enviados al Río de la Plata para operar en el mantenimiento de las fronteras del Virreinato; la primera consistió en la reconquista de las Islas Malvinas en 1767 y la defensa de la Banda Oriental, Colonia del Sacramento, por el Virrey Cevallos en 1776. Siguieron las invasiones inglesas de 1806 y 1807 en las que los españoles y americanos organizaron unidades de defensa, que guarnecían la zona de Retiro, conformadas por un Batallón de Marina de 300 Infantes y 100 marineros.

A fines de 1813, el panorama político y militar de nuestro país generaba una justa preocupación al Gobierno Patrio. Brown partió en los primeros días de marzo de 1814 con su improvisada flota a combatir a una de las Armadas más antiguas y poderosas del planeta, teniendo como primer objetivo la toma de la Isla de Martín García, llave de los ríos Paraná y Uruguay. Brown dispuso que el Sargento Mayor de Marina Ricardo Baxter dirigiera la operación. Contaba para ello con una fuerza de desembarco. El desembarco se produjo el día 15 de ese mes. Cuando despuntó el alba, el objetivo estaba consolidado. Martín García es considerada la primera Operación Anfibia ejecutada por nuestro país y significó el inicio de las gloriosas campañas navales de la República Argentina.

La Infantería de Marina embarcada intervino posteriormente en el combate naval del 17 de mayo frente a Montevideo y pasó a reforzar a las tropas terrestres del sitio, encontrándose presente en la rendición de la plaza. Brown, en nota al Ministro Juan Larrea, destacó la conducta de su Infantería de Marina embarcada de Montevideo.

Hasta 1870 hubo varios combates donde participaron, pero no fue hasta la era del Presidente Sarmiento que se creó una escuadra y un arsenal que permitiera albergar pertrechos o reparar la misma. Su plan naval además disponía la fortificación de la Isla Martín García con la mejor artillería para la defensa de costas de la época y la creación de la Escuela Naval Militar.

En 1874, Nicolás Avellaneda asumió el gobierno y continuó la obra naval de Sarmiento. El 26 de noviembre de ese mismo año, promovió la creación por decreto de un Batallón de Infantería de Marina por considerarlo de particular importancia para el servicio de la Escuadra Nacional.

Sobre las postrimerías de esta etapa, el 19 de noviembre de 1879, Avellaneda firmó un decreto creando un Cuerpo de Artillería de la Armada, que debía depender de la Comandancia General de Marina. Se creó, entonces, de manera formal la Infantería de Marina de la Armada Argentina, motivo por el cual su fecha de emisión, el 19 de noviembre, ha sido tomada como punto de partida de su vida orgánica.

El presidente Julio Argentino Roca, determinó por decreto de fecha 5 de noviembre de 1880 la creación en Concepción del Uruguay de un Batallón de Infantería de Marina, que tuvo como base al existente Batallón de Entre Ríos bajo control de la Marina.

El Ministerio de Marina resolvió cambiar la estructura del Cuerpo de Artillería de Costas, de acuerdo a la Ley Orgánica de la Armada N° 4.856 promulgada el 7 de octubre de 1905. El Cuerpo de Artillería de Costas pasó a conformar un organismo de la Marina de Guerra, adoptando su uniforme y a constituirse con su propio personal.

Se dispuso reintegrar al Ejército, a los Jefes y Oficiales, sustituyéndolos el 19 de abril de 1906 por Jefes y Oficiales del Cuerpo General de la Armada. El personal de tropa adoptó las denominaciones de la Armada, cambiándole el uniforme por el de marinería de la época. Tuvo como misión la de conservar el armamento y material de las baterías del Puerto Militar que sirvió de escuela para el personal que se designaba periódicamente para prácticas con el material de Artillería de Costas. Asimismo, se desempeñó como elemento de Infantería, prestando servicios en Puerto Belgrano y en distintas reparticiones de la Marina.

Por decreto del 6 de diciembre de 1934, se dio fisonomía propia al Cuerpo, al considerarlo como uno de los Cuerpos Militares de la Armada. Determinó ese decreto que, hasta el año 1938 inclusive, el Cuerpo estaría integrado por personal superior de la Armada y del Ejército Argentino. A partir del 1° de enero de 1939, el Personal Superior provendría solamente de la Escuela Naval Militar. Estableció asimismo, que a estos oficiales les corresponderían las mismas prescripciones legales que a los del Cuerpo General de la Armada. El personal de suboficiales mantuvo su régimen anterior pues pertenecían a la Armada.

El 14 de febrero de 1935, se produjo el ingreso de la primera promoción de infantes de marina de la Escuela Naval Militar, los que egresaron como subtenientes de Artillería de Costas el 21 de diciembre de 1939, formando parte de la Promoción 66.

Marco Legal de la Infantería de Marina

Por medio de la Ley N° 12.883 de 1946, se creó la Infantería de Marina como elemento anfibio, integrante de la Marina de Guerra, capacitada para actuar sobre la costa, conformada con unidades de las distintas armas, que fueran necesarias para el cumplimiento de su misión. Con la promulgación de esta ley, el Cuerpo pasó a denominarse Infantería de Marina y los uniformes y grados pasaron a ser definitivamente los de la Armada.

Este cambio de situación impuso a la Infantería de Marina transitar una nueva etapa, que se tradujo en la adopción de medidas tendientes a reorganizar el Cuerpo, generar doctrina y procedimientos para un adiestramiento especializado e incorporar nuevos medios, basados en las necesidades tecnológicas que se presentaban.