Uniforme 1826 - 1835


El 18 de julio de 1826, en ocasión de la Guerra con el Brasil, se recuperó el color de divisa celeste, cuando el Comandante de la Escuadra el Coronel de Marina Guillermo Brown, propuso los nuevos distintivos que debían usar los Jefes y Oficiales de la Escuadra Nacional. Este documento fue la base del decreto que veinte días después refrendó Rivadavia dando el uniforme a la Escuadra Republicana.

Los Jefes y Oficiales usarían casaca azul, bota, cuello y solapa celeste con galón de oro alrededor, chupa y pantalón azul o blanco, cabos –botones y galones- dorados. Las divisas hasta Subtenientes serían iguales a las del Ejército. Los Pilotos usarían un ancla bordada a cada lado del cuello; los cirujanos, una hoja de laurel bordada en oro en el cuello y botas; los contadores, el mismo distintivo bordado en plata; los pilotines, una sardineta bordada en oro al cuello; los aspirantes, casaca sin solapa y dos sardinetas a cada lado del cuello.

Según las memorias de Antonio Somellera, que fue cadete durante esta guerra, los oficiales usaban casaca, pero los cadetes o guardiamarinas llevaban chaqueta toda abrochada y cutó en vez de espada, la que sólo les era dada cuando ascendían a subtenientes de marina y así llegaban a ser oficiales.

Este uniforme se usó hasta el inicio del período de las guerras civiles –1835- en que el gobernador de Buenos Aires prohibió el uso militar del color celeste, por ser distintivo del partido opositor unitario, y lo reemplazó en los uniformes de marina por el color rojo grana o rojo punzó, distintivo del partido federal gobernante. Así todo lo que en el anterior era celeste, entre 1835 y 1852 pasaría a ser rojo. El decreto expresaba: ''El Gobernador y Capitán General de la Provincia ha acordado que el uniforme de la Marina sea en adelante casaca azul oscuro, faldón blanco, bota y cuello punzó con galón y ojales de oro... En el sombrero nada habrá de celeste ni verdes, debiendo el forro por dentro ser punzó y la escarapela azul y blanca...".

En los distintivos jerárquicos y en esa época, la única novedad fue la introducida en los de los Brigadieres, ya que por serlo en ese entonces de la Provincia de Buenos Aires debían usar "banda azul encarnada y blanca y en el sombrero plumas de los mismos colores...". Sin embargo, el elástico de Guillermo Brown que se conserva en el Museo Histórico Nacional y es de esa época, no luce las plumas indicadas, lo que nos mostraría una de las tantas demostraciones de independencia del Almirante en ese aspecto.

De los uniformes de marinería se conocen los entregados en el invierno del año 1841, el que estaba constituido por las siguientes prendas: "camisa de liencillo, camiseta de bayeta colorada, pantalón de bayeta azul y de brin, ceñidor de lana, chaqueta de bayeta colorada, gorra catalana punzó y corbata de seda negra. De abrigo: chaquetón y poncho de bayeta colorada".

Luego de la caída del Gobernador Rosas y tras el final de las guerras civiles se volvió a adoptar el color celeste como distintivo de los oficiales de Marina, tanto los de la escuadra como los de la guardia Nacional –reserva- de Marina.