Glosario


Conceptos clave

Agua de lastre: agua que se transporta en compartimentos especiales de los buques para darles estabilidad y maniobrabilidad durante la navegación y compensar los cambios en el peso asociados con la cantidad de carga y el nivel de combustible. Junto con las bioincrustaciones se reconoce como uno de los principales vectores de introducción de EEI marinas y de agua dulce.

Análisis de riesgo: sistema destinado a la evaluación de los riesgos asociados con la introducción o traslado de una especie o con el desarrollo de alguna actividad en asociación con ella. Incluye un análisis de las probabilidades de escape, establecimiento y expansión, de sus impactos potenciales sobre la diversidad biológica y los recursos naturales, los servicios ecosistémicos, la economía, la salud de las personas y los valores culturales, y de la factibilidad de ejercer un manejo efectivo sobre ella en caso de iniciarse un proceso de invasión.

Análisis de vectores y rutas de dispersión: procedimiento diseñado para evaluar el riesgo asociado al transporte accidental de especies o grupos de especies de interés particular a través de un medio físico de transporte (vector) que recorre una trayectoria determinada (ruta de dispersión). Comúnmente incluye información acerca de las probabilidades de transporte de los propágulos en función de sus propias características y de la capacidad de transporte del medio involucrado (volumen transportado, frecuencia de circulación, duración del transporte). Estos datos se complementan con la evaluación de la presencia y abundancia de la especie o especies a lo largo de la ruta que recorre el vector y con información acerca de la ejecución de acciones de prevención (inspección, fumigación, cuarentena) antes o durante el transporte.

Biodiversidad: La biodiversidad es la diversidad de vida, la variedad de seres vivos que existen en el planeta y las relaciones que establecen entre sí y con el medio que los rodea, es el resultado de millones de años de evolución. La especie humana y sus culturas han emergido de la adaptación al medio, su conocimiento y su utilización. Es por ello que la biodiversidad tiene dos dimensiones: la biológica y la cultural. Comprende tanto a la diversidad genética, de especies (animales, plantas, hongos y microorganismos), de poblaciones y de ecosistemas, como a la de los múltiples procesos culturales que en diferentes épocas y contextos han caracterizado la relación del ser humano con su entorno natural.

Detección temprana y acción precoz: es la segunda línea de acción frente a las EEI después de la prevención, incluye las actividades de monitoreo tendientes a detectar las especies invasoras apenas ingresan a un nuevo territorio y las intervenciones de control o erradicación consecuentes.

Contención: intervención de manejo continuada cuya finalidad es restringir la dispersión de una especie invasora, manteniéndola dentro de límites geográficos definidos.

Control: acción de manejo sostenido que consiste en la implementación de acciones directas tendientes a reducir la abundancia o el área ocupada por una población por debajo de valores previamente establecidos como aceptables.

Erradicación: es la remoción de todos los individuos de una población en un plazo de tiempo definido y la adopción de medidas que impidan la reinvasión. Los beneficios ambientales de esta intervención son permanentes y por eso suele dársele máxima prioridad.

Especie clave: es una especie que produce un efecto desproporcionado sobre su medio ambiente en relación con su abundancia. Tales especies afectan a muchos otros organismos en un ecosistema

Especie exótica (EE): especie, subespecie o taxón de categoría inferior, introducido por las personas por fuera de su área de distribución natural, pasada o presente. Incluye cualquier parte del organismo, como gametos, semillas, huevos o propágulos que pudieran llegar a sobrevivir y reproducirse.

Especie exótica invasora (EEI): especie exótica capaz de establecer poblaciones autosostenibles y de expandirse más allá del sitio de introducción, colonizando ambientes naturales o seminaturales y afectando o amenazando la diversidad biológica, la economía, la salud o los valores culturales.

Especie exótica potencialmente invasora (EEPI): especie exótica que, si bien no ha demostrado la capacidad de invadir ambientes naturales o seminaturales, o de causar impactos dentro del territorio nacional, tiene antecedentes o características biológicas que permiten considerarla un riesgo para el ambiente, la economía, la salud o los valores culturales.

Especie establecida: especie exótica que consigue reproducirse exitosamente en la nueva localidad de distribución conformando allí una población autosustentable, en la que los nuevos reclutas reemplazan a los organismos introducidos originalmente. Se diferencia de una EEI porque no se expande más allá del sitio de introducción, aunque esta situación frecuentemente se modifica con el paso del tiempo.

Especie nativa de la Argentina, invasora en alguna región del país: incluye animales, plantas y otros organismos que, siendo nativos del territorio nacional, han sido trasladados por las personas más allá de sus áreas naturales de distribución y que son capaces de establecerse y avanzar en el nuevo ambiente, amenazando la biodiversidad, la economía, la salud o los valores culturales.

Importación: movimiento de uno o más organismos de una especie, subespecie o taxón inferior a un territorio por fuera de su área de distribución natural, aun cuando la especie a la que pertenece ya esté presente en el área por una introducción anterior.

Incrustaciones biológicas (biofouling): adhesión de organismos acuáticos al casco de los buques y a otras estructuras que permanecen sumergidas. Junto con el agua de lastre se reconoce como uno de los principales vectores de introducción de EEI marinas y de agua dulce.

Introducción: movimiento de una especie, subespecie o taxón de categoría inferior por fuera de su área natural de distribución pasada o presente por acción humana voluntaria o accidental, de manera directa o indirecta.

Invasibilidad: refleja la susceptibilidad relativa de un ambiente a ser invadido o a sufrir alteraciones ecológicas significativas como resultado de una invasión. Se suele evaluar considerando características del ambiente tales como la intensidad y frecuencia de los disturbios ecológicos a los que está sometido, la composición de la comunidad ecológica que lo conforma y la presencia de otros invasores que puedan facilitar la llegada de un nuevo invasor. La invasibilidad de un sitio puede variar en el tiempo en función de condiciones ambientales particulares que alteren la disponibilidad de recursos y las relaciones competitivas de la comunidad de especies presentes, aumentando o disminuyendo las chances de establecimiento y expansión de determinada especie o grupo de especies.

Invasión biológica: proceso por el cual una especie trasladada de manera voluntaria o accidental por el hombre más allá de los límites de su área de distribución original establece en la nueva localidad una población autosustentable y avanza sobre ambientes naturales o seminaturales afectando o amenazando la biodiversidad, la producción económica, la salud pública y los valores culturales.

Invasividad: se refiere a la capacidad relativa de una especie para establecerse e invadir determinado ambiente. En general se calcula a partir de un conjunto de atributos bioecológicos que incluyen aspectos reproductivos, de crecimiento y maduración, demográficos y de requerimientos de hábitat. A estos se suma la similitud climática y ecológica entre el ambiente de origen de la especie y el ambiente receptor y sus eventuales antecedentes como invasora en otras áreas. Dentro de una misma especie la invasividad puede variar entre líneas genéticas diferentes, o en función del origen de los organismos liberados (por ejemplo en vertebrados suele ser mayor cuando se trata de animales provenientes de poblaciones silvestres que cuando se liberan individuos de criaderos).

Listas de alerta (watchlists): son compendios de especies que estando ausentes en un área determinada (por ejemplo, en el país, en una provincia o en un área protegida) se identifican como prioridades para las acciones de monitoreo, prevención, detección temprana y acción precoz, por tener altas probabilidades de introducción, por estar asociadas a impactos potenciales significativos o por tratarse de taxones cuyo control resulta particularmente complejo.

Manejo: comprende la organización, administración y uso de los recursos naturales, de forma e intensidad que permita mantener la biodiversidad, productividad, vitalidad, potencialidad y capacidad de regeneración, para atender, ahora y en el futuro, las funciones ecológicas, económicas y sociales relevantes en el ámbito local y nacional, sin producir daños a otros ecosistemas y manteniendo los servicios ambientales que prestan a la sociedad. En particular el manejo de EEI se refiere al conjunto de acciones tendientes a prevenir, evitar, reducir, neutralizar o compensar los daños que estas puedan causar sobre la diversidad biológica y su aprovechamiento sustentable, los servicios ecosistémicos, la economía, la salud de las personas y los valores culturales.

Mapas de riesgo: sistemas que combinan información acerca de la vulnerabilidad de distintos sectores de un área (a nivel nacional, para una provincia o para un área protegida) a la llegada y establecimiento del invasor en función de sus características ecológicas, de los vectores de dispersión que actúan en el área, de las rutas de dispersión y de las condiciones de los distintos ambientes receptores. Resultan en representaciones geográficas (mapas) en los que se señalan las áreas en función de las chances de ser invadidas y sirven para organizar estrategias de monitoreo, prevención, detección temprana y acción precoz. Un mapa de riesgo puede estar enfocado en una EEI en particular o en un conjunto de EEI de interés.

Mitigación: se define así al conjunto de medidas que se pueden tomar para evitar, minimizar y contrarrestar los impactos negativos que pudieran tener un evento antrópico o natural o para restaurar los valores afectados. En el ámbito específico de las invasiones biológicas la mitigación incluye acciones de prevención de introducción, escape y expansión, control y erradicación de especies establecidas, atenuación de los efectos de la presencia de las especies, restauración y compensación.

Prevención: en su definición más estricta se refiere al conjunto de acciones destinadas a evitar la introducción voluntaria o accidental de especies invasoras o potencialmente invasoras en un territorio. Incluye acciones de intercepción (control de fronteras), descontaminación (eliminación de especies que podrían ser transportadas por un vector), regulación (prohibición temporaria o permanente de la importación de determinados productos o a partir de ciertos puntos de origen), análisis de riesgo frente a solicitudes formales de introducción, y análisis de vectores y de rutas de dispersión para evitar la llegada involuntaria de especies. El término se utiliza también para aludir a las medidas que se implementan para evitar el escape, el establecimiento o la dispersión de especies previamente introducidas.

Restauración: en términos generales se refiere al conjunto de acciones tendientes a recuperar las funciones, la estructura o la composición de un ecosistema hasta un nivel deseado, previo a los efectos de alguna perturbación. En el ámbito de las invasiones biológicas hace referencia a las intervenciones que complementan las tareas de control o erradicación de una o más EEI y que tienen como objetivo favorecer el restablecimiento de la biodiversidad nativa, los recursos naturales y los servicios ecosistémicos.

Rutas de dispersión (pathways): son las trayectorias que recorren los vectores de introducción y dispersión, incluye vías férreas, rutas aéreas, caminos, senderos, rutas de arreo, sistemas de riego, hidrovías, etc.

Servicio ecológico o servicio ecosistémico: los ecosistemas brindan servicios indispensables para la vida de las personas, para el mantenimiento de la calidad de vida y para su sostenibilidad. Existen cuatro tipo de servicios ecosistémicos, de acuerdo con la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, de las Naciones Unidas (servicios de regulación, servicios de aprovisionamiento, servicios culturales, servicios de soporte). Así, los servicios ecosistémicos hacen posible la vida humana, por ejemplo, al proporcionar alimentos nutritivos y agua limpia, al regular las enfermedades y el clima, al apoyar la polinización de los cultivos y la formación de suelos, y al ofrecer beneficios recreativos, culturales y espirituales.

Vectores: son los medios físicos a través de los que se propagan las especies exóticas invasoras. Incluye una diversidad de medios, desde navíos y vehículos terrestres y aéreos, hasta correspondencia y sistemas de irrigación, entre otros.

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