La propuesta es acercarse a los sabores y las personas de campo pasando días de tranquilidad bajo la sombra de los árboles.
La ciudad de Mercedes tiene antiguas pulperías, boliches y bodegones donde sirven comidas caseras. Las estrellas son la galleta de campo, el salame quintero, los quesos y los asados. Para el postre el flan casero y para acompañar los mates, las tortas fritas. Se pueden visitar los museos de arte, historia y ciencias naturales.
En los alrededores es posible participar de actividades campestres como cabalgatas y ver máquinas agrícolas antiguas. El pueblo de campo alrededor de la vieja estación de tren Tomás Jofré es un polo gastronómico muy popular. Se ven antiguas casonas con ladrillo a la vista y jardines de malvones.
No perderse de hacer paseos en carreta o en bicicleta.



