La Ruta del Vino Riojano invita a recorrer tres valles productivos que cautivan con su belleza natural y su tradición vitivinícola: el Valle de la Costa Riojana, el Valle del Bermejo, y el Valle de Famatina y Chilecito. En estos paisajes únicos, las bodegas y viñedos ofrecen exquisitos varietales que expresan la identidad de la región.
Ideal para amantes del vino, esta experiencia propone una inmersión en la cultura vitivinícola local, donde conviven prácticas tradicionales, producción biodinámica y hospitalidad genuina. Uno de los imperdibles es el Museo del Vino Patero en Pituil, una casona colonial que guarda los secretos y herramientas de la antigua vitivinicultura riojana.
Otra forma de vivir esta ruta es a bordo del bus turístico del vino, que recorre bodegas en Aimogasta, Anillaco, Anjullón, Chilecito y Famatina. Allí los visitantes pueden disfrutar de visitas guiadas y degustaciones de distintos varietales.
Los tickets se adquieren en las agencias de viajes adheridas publicadas en la web oficial de turismo de La Rioja.



