Este movimiento está arrasando en grandes ciudades del mundo y Buenos Aires no es la excepción. Se vive con fuerza y posiciona a la ciudad como uno de los epicentros del arte urbano más vibrantes de América Latina.
Artistas de todo el mundo llegan para transformar los muros en un museo al aire libre y también colaboran con los artistas locales.
Los barrios más coloridos para recorrer son Palermo, Colegiales, Villa Crespo, Congreso, Barracas, Montserrat y La Boca.



