Misión


Tribunal

En el año 1959, durante el Gobierno del Dr. Arturo Frondizi, se creó mediante la ley 15.265 el Tribunal Fiscal de la Nación, organismo jurisdiccional independiente, que actúa en forma imparcial entre un sector de la administración pública nacional (AFIP, DGI y DGA) y los contribuyentes. El Tribunal fue creado con la intención de evitar el “solve y repete” (pague primero y luego solicite su devolución), que se imponía para poder apelar ante el Poder Judicial.

El Tribunal Fiscal de la Nación es:

  • Un organismo “jurisdiccional”, es decir se pronuncia sobre el derecho aplicable a las partes en conflicto y resuelve mediante una sentencia.
  • Un organismo “independiente” del Poder Ejecutivo, ya que debe pronunciarse sobre las pretensiones tributarias y punitivas de un sector de la administración pública y la posición del sector privado.
  • Un organismo “imparcial”, pues debe pronunciarse sobre el derecho aplicable a las partes del litigio, sin vinculación con ninguna de ellas.
  • Un organismo “autárquico”, en el orden administrativo y financiero (decreto nro. 1684/93)

Objetivos

En el ámbito de su competencia, el Tribunal Fiscal de la Nación entiende en la resolución de recursos de apelación interpuestos contra resoluciones dictadas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), tanto en materia de tributación interna (Dirección General Impositiva -DGI-), como materia aduanera (Dirección General de Aduanas -DGA-). Las sentencias que dicta el Tribunal se apelan directamente ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal.

El Tribunal Fiscal de la Nación se encuentra enmarcado dentro del Poder Ejecutivo, pero al mismo tiempo es independiente, de modo que, sin salir formalmente de la esfera de la administración pública, puede impugnar las decisiones adoptadas por la AFIP, la DGI y DGA. A partir de esto, se estableció una garantía fundamental a favor de los contribuyentes, pues el hecho de tener que pagar las sumas exigidas incorrectamente por esos organismos podía llevar, en algunos casos, a la quiebra o perjuicios o trastornos graves en las empresas o particulares