Ordenamiento de taxis en Aeroparque


En Aeroparque se implementó un sistema con barrera electrónica para mejorar la calidad, seguridad, democratizar y hacer más transparente el servicio de taxis, con una tarifa preestablecida.

En conjunto con la Secretaría de Transporte de la Ciudad de Buenos Aires y Aeropuertos Argentina 2000, se realizaron mejoras para controlar su ingreso a la zona de ascenso de pasajeros, verificando que sólo ofrezcan viajes los vehículos cuyas licencias se encuentren al día. Se trata de un lugar clave de Buenos Aires por donde pasan más de 12 millones de pasajeros al año.

El proyecto implicó la puesta en valor del área de ascenso de pasajeros en la zona de arribos nacionales y la aplicación de tecnología. Se instaló una barrera sincronizada a una cámara lectora de patentes con tecnología LPR y un cordón doble montante que separa físicamente el carril de espera de los taxis habilitados y los de circulación.

De esta manera, los taxistas que quieren ofrecer su servicio en la parada dispuesta en Aeroparque deben esperar que la cámara LPR verifique los datos del vehículo validando que se encuentra con su licencia, VTV, seguro y demás papeles en orden. Una vez que esto sucede, la barrera se levanta permitiendo la formación de una fila de hasta 8 taxis.

En el puesto de la parada hay un inspector las 24 horas, los 7 días de la semana. Se trata de un total de 6 inspectores divididos en 3 turnos. En caso de presenciar alguna irregularidad por parte de un taxista o que la cámara lectora de patentes releve alguna, le da aviso a la Policía de Seguridad Aeroportuaria para que intervenga. Se puede resolver aplicar una infracción al taxista o bien remitir su vehículo, según corresponda.

Se instalaron tótems en los que el usuario de taxi indica su destino, la cantidad de pasajeros que subirán y si lleva bultos extra. El tótem calcula la tarifa a abonar e imprime dos vouchers (uno para el taxista y otro para el pasajero) con el monto a pagar. Una vez en la fila de espera de taxis, el pasajero le entrega el voucher correspondiente al taxista y luego paga la tarifa en la forma que esté disponible (efectivo o tarjeta).

Como parte del proyecto, se colocó un punto de espera especialmente destinado para aquellos pasajeros que pidan un taxi a través de la Aplicación BA Taxi. Diariamente ingresan al aeropuerto 800 taxis; se estima que antes del nuevo sistema sólo lo hacían 130.