Formas de Trabajo infantil


Se considera trabajo infantil toda actividad económica y/o estrategia de supervivencia, remunerada o no, realizada por niñas y niños, por debajo de la edad mínima de admisión al empleo o trabajo (16 años), o que no han finalizado la escolaridad obligatoria o que no han cumplido los 18 años si se trata de trabajo peligroso.


Causas y modalidades

Existen diferentes condicionantes del trabajo infantil. El económico, que impulsa a muchas familias a utilizar toda la fuerza laboral para lograr la subsistencia.
El cultural, que vincula el trabajo infantil artístico con modelos sociales de éxito. O en el ámbito rural que se lo considera una “tradición cultural” muy arraigada y difícil de modificar.

Las modalidades de trabajo infantil abarcan casi todos los sectores económicos. Se da en mayor medida en la agricultura y la ganadería pero podemos encontrar niños en la industria, la construcción, la vía pública, el comercio, la minería, la pesca o el ámbito doméstico.

Los trabajos que realizan niños y niñas afectan su salud psíquico-física y les impiden el desarrollo de su infancia, limitan su tiempo de juego y de descanso e interfieren en su educación. Ninguna forma o modalidad de trabajo infantil es formativa.


Peores formas de trabajo infantil

Aunque el trabajo infantil adopta muchas formas diferentes, existen algunas que son particularmente atroces y que se podrían agrupar en dos tipos:

  • Trabajo peligroso: trabajo que por su propia naturaleza no dejará de ser peligroso aunque se mejoren las condiciones en que se realiza.
  • Explotación económica de la niñez y la adolescencia, asimilables a la esclavitud y al trabajo forzoso, las cuales deben ser consideradas delitos.

Según la definición del Artículo 3 del Convenio núm. 182 de la OIT las peores formas de trabajo infantil son:

  • todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la venta y la trata de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el trabajo forzoso u obligatorio, incluido el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños para utilizarlos en conflictos armados;

  • la utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas;

  • la utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la realización de actividades ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes, tal como se definen en los tratados internacionales pertinentes, y;

  • el trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, es probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños.

Es una prioridad para la OIT y sus Estados miembros la eliminación inmediata de estas formas.

Adolescentes de 16 y 17 años pueden trabajar bajo:

  • Condiciones especiales de protección
  • Igualdad de derechos y paga que los adultos
  • Cuidados en cuanto a actividades, horarios, condiciones y controles para asegurar su desarrollo
  • Proteger su salud psicofísica
  • Garantizar que las actividades no interfieran con su educación