Narrativa e imagen de la propaganda peronista
Durante los primeros gobiernos peronistas, la construcción y el ejercicio del poder político se apoyó en la producción de relatos e imágenes capaces de configurar una identidad política colectiva. Discursos, afiches, murales y actos públicos articularon un lenguaje común basado en las nociones de justicia social, trabajo, comunidad y lealtad política.
La propaganda no se limitó a comunicar las acciones del gobierno: buscó construir una determinada representación de la realidad social. El trabajador apareció como figura central de este imaginario, representado como sujeto digno, productivo y protagonista de la vida nacional. De este modo, la imagen se convirtió en una herramienta para consolidar la identificación entre los sectores populares y el proyecto peronista.
Las figuras de Juan Domingo Perón y Eva Duarte ocuparon un lugar central dentro de este universo visual. Sus representaciones combinaron autoridad y cercanía: él podía aparecer tanto como jefe de Estado o como líder próximo al pueblo, mientras ella era asociada a la asistencia social y al vínculo con los sectores más vulnerables.
Imagen y narrativa conformaron así un mismo dispositivo de construcción simbólica. La recuperación de acontecimientos como el 17 de octubre, la utilización de símbolos y la difusión de narrativas sobre el pueblo y sus adversarios, contribuyeron a consolidar una memoria política y una identidad compartida y también un discurso crecientemente unanimista.