María Josefa Larrajota de Aguirre
María Josefa Lajarrota nació el 18 de abril de 1757 en la ciudad de Buenos Aires. Sus padres fueron María Josefa de la Quintana y Domingo José Alonso de Lajarrota, un español caballero de la Orden de Alcántara y uno de los más acaudalados comerciantes de la ciudad. En 1777 se casó con Agustín Casimiro de Aguirre, natural de España y comandante de Infantería de Milicias, Regidor y Alférez Real del Cabildo de Buenos Aires; el matrimonio tuvo siete hijos, y residían en la esquina de la actual calle Bolívar, sobre la Plaza Mayor (hoy Plaza de Mayo).
Enviudó en 1790, pero debido a la acomodada posición de la familia Escalada, María Josefa no sufrió mayores estragos económicos, y pudo conservar su posición dentro de la élite porteña. Dentro de su fortuna, se incluían las tierras heredadas de su madre: un terreno con tres quintas - Los Olivos, Santa Lucía y La Pita - que abarcaba las 8 manzanas que atraviesan actualmente las calles Bartolomé Mitre, Cangallo y Sarmiento, y Rodríguez Peña, Callao, Riobamba, Ayacucho y Junín.
Adhirió tempranamente a la causa revolucionaria, al igual que sus hijos Manuel Hermenegildo y José Agustín, que mantuvieron una influyente posición en la política nacional. María Josefa donó una onza de oro por mes por el tiempo que duró la primera expedición del ejército independentista, monto sumamente generoso para la provisión de armas, indumentaria y alimentos.
Enfermó gravemente en 1821, y falleció meses después en Buenos Aires el 15 de junio de 1822. Sus restos descansan en la Iglesia de San Ignacio.