Los gobiernos de la década de 1940
El poder en este período tuvo varios cambios de estilo. Durante las décadas del 30 y el 40 el mando fue institucional y distante. Agustín P. Justo ejerció un poder basado en la gestión y las grandes obras. Mientras que Roberto M. Ortiz intentó retomar el camino hacia la apertura electoral y lograr un mayor acercamiento con la sociedad. En contraste, Ramón Castillo representó un modo conservador y de "puertas adentro", donde las decisiones se tomaban lejos de las calles.
En 1943 con la irrupción del Grupo de Oficiales Unidos (GOU) y el segundo proceso militar que enfrentó el país, el mando pasó de los escritorios a los cuarteles. La figura de Pedro Ramírez en la nueva gestión militar, pretendió unificar filas en torno a un objetivo común, el ejercicio del poder en la Casa Rosada. Sin embargo, era un poder tenso con fuertes internas. Así lo demuestra la renuncia de Ramírez a la presidencia. Con Edelmiro Farrell, el mando buscó una base social y permanencia en el poder. En ese proceso se produce el ascenso gradual de Juan Domingo Perón que permitió su posterior llegada a la presidencia.