La consolidación del Estado Nacional en las dos últimas décadas del siglo XIX, permitió el fortalecimiento del aparato gubernamental mediante la creación de instituciones y leyes que garantizaron la formación de un ejército moderno y el desarrollo de las comunicaciones. Además de la inserción de Argentina en el mercado mundial como exportadora de carnes y cereales favoreció el crecimiento económico.
En lo político, se afianzó un grupo dirigente restringido, unido mediante lazos endogámicos. Fue la época de predominio del Partido Autonomista Nacional y de Julio Argentino Roca como líder y elector.
Esta realidad interactuó, por momentos de manera conflictiva, con el entramado sociocultural reconfigurado a partir de la llegada de grandes masas inmigratorias y una fuerte presencia de la prensa política opositora. Esto, sumado a la crisis económica y política del año 1890, desestabilizó el acotado aparato político y promovió la formación de la posterior Unión Cívica Radical.




