El arte correntino

La historia del arte correntino es el reflejo de su identidad. Naturaleza, fe, leyenda y tradición. La cultura guaraní, fusionada con la experiencia jesuítica, es un claro exponente del barroco sudamericano. Figuras como el grabador Manuel Nuñez de lbarra que realizó imágenes en vida del Gral. San Martín y Manuel Belgrano, se destacan.
Durante el siglo XIX, los pintores viajeros como Palliere, D'Hastrel, Sabat, Gersbach, Mors, Fontenau, dejaron su obra y sentaron las bases de la escuela artística de inicios del 1900, vinculada al academicismo, pero en clave correntina. Figuras como Justa Díaz de Vivar, José Negro, o Antonio Ballerini, fueron los primeros referentes locales.
En 1907 la creación de la Academia de Bellas Artes e Idiomas, promovida por Josefina Cante, marcó un hito fundamental en el desarrollo de las bellas artes locales. Encabezan una segunda generación figuras como Octavio Gómez, Carlos Castagnino, y Amado Puyau.
Eisa Elena ''Chela'' Gómez Morilla, Longa y otras figuras dieron nueva cara al arte y en la década del 1970 ingresaron al Museo de Bellas Artes ''Juan Ramón Vidal'', heredero del Museo Colonial y de Bellas Artes de 1927.
El fin del siglo XX, se vincula con producción y docencia de artistas como Mabel Vilchwz, José y Salvador Mizdraji, Luis LLarrens y Norma Capponceli.
Finalmente el esgrafiado, posicionó a la ciudad como capital mundial de esta técnica, cuyos maestros son Juan Soto y José Kura. La exuberancia de la naturaleza y la religiosidad popular, presentes en instalaciones, obras textiles y audiovisuales, marcan el arte del siglo XXI con artistas como Mati Obregon, Richar de ltatí, Bias Aparecido entre otros.