Consejos saludables

Incorporá estos hábitos que te van a hacer sentir cada día mejor.


  1. Ventilá tu ambiente de trabajo todos los días, incluso cuando hay baja temperatura, y evitá que se contamine con humo de cigarrillo.
  2. Mantené las fotocopiadoras lejos de tu puesto de trabajo: emiten gases que pueden perjudicar tu salud.
  3. En tu lugar de trabajo es mejor utilizar luz natural o lámparas en vez de tubos fluorescentes, que generan problemas en los ojos.
  4. Con unos pocos detalles podés crear un ambiente de trabajo más agradable: más luz natural, plantas, flores, pósteres de paisajes y fotos tus seres queridos.
  5. Descargá tensiones después del trabajo: caminá descalzo en tu casa, arreglá el jardín, paseá por un parque, recostate bajo un árbol o sacá a pasear a tu mascota.
  6. Lográ una buena postura frente a la computadora: espalda recta, pegada al respaldo de la silla, y los ojos a la altura de la parte de arriba del monitor.
  7. Para proteger tu vista, el monitor de la computadora tiene que estar a poco más de medio metro de distancia y un poco por debajo de la altura de tus ojos.
  8. Si trabajás a la vez con la computadora y con documentos impresos, colocá estos últimos sobre un atril a la altura del monitor, así evitar dolores en el cuello.
  9. Para aliviar tus ojos del cansancio que genera mirar mucho tiempo la pantalla de la computadora, cada tanto fijá la vista en algún punto lejano durante unos segundos.
  10. Salpicar los ojos con agua fresca te ayuda a descongestionar la vista durante las horas de oficina. En casa, podés hacer compresas con algodón humedecido con té frío de manzanilla o común y aplicártelas suavemente sobre los párpados.

Pasear en bicicleta es un excelente ejercicio

  1. Para descontracturarte un poco, desperezate estirando el cuerpo como si bostezaras, y hacé movimientos de elongación suaves y lentos en distintas direcciones.
  2. Recordá que tu cuerpo necesita entre 1,5 y 2 litros de agua cada día. El agua es vital para nuestro organismo, además de facilitar le digestión y prevenir el estreñimiento.
  3. Una forma fácil de descansar la mente unos minutos es concentrarte en tu cuerpo, fijate qué pasa con tu respiración, con los músculos de tu cuello y tu cara, con los hombros y brazos, y tratá de relajar cada parte de tu cuerpo.
  4. No es bueno que estés mucho tiempo en la misma posición. Realizá pausas, cambiá la posición del cuerpo y estirá los músculos con movimientos suaves.
  5. Elegí siempre el pan integral: tiene casi cuatro veces más fibra, tres veces más zinc y casi el doble de hierro que el pan blanco.
  6. Cuidá tu espalda. Si tenés que levantar del piso un objeto, en especial uno pesado (como la bolsa de las compras), doblá las rodillas para agacharte en cuclillas, siempre manteniendo la espalda recta.
  7. Cuando estás sentado o sentada, mantené estiradas las piernas y apoyá los pies en el suelo, así mejorás el retorno venoso.
  8. La salud bucal es clave para sentirte bien: cepillate los dientes al menos 3 veces por día, después de cada comida; renová tu cepillo cada 4 meses y visitá al odontólogo al menos 1 vez al año.
  9. Lo ideal es que hagas 5 comidas: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena. De ese modo, no sobrecargás el sistema digestivo y le aportás energía a tu cuerpo cuerpo a lo largo del día.
  10. Si tenés que subir de piso, usá las escaleras en lugar del ascensor; sumás minutos de actividad física a tu día sin tener que dedicarle tiempo extra.

Comé frutas y verduras de color rojo, naranja, amarillo, verde, violeta y blanco

  1. A la hora de comer, tratá de no hacerlo demasiado rápido, de pie ni en tu puesto de trabajo. Elegí un espacio más tranquilo, como el comedor de la oficina o una plaza.
  2. Create oportunidades para caminar. Por ejemplo, estacioná el coche a unas cuadras de tu trabajo o bajate del colectivo dos paradas antes.
  3. Mientras hablás por teléfono, aprovechá para pararte y dar unos pasos: vas a gastar casi el doble de calorías que si te quedaras sentado.
  4. Proponete incorporar un hábito de actividad física dedicado a tu cuerpo y tu salud, y no lo cambies por nada. Por ejemplo: caminar 30 minutos todos los días, jugar con tus hijos o salir a andar en bicicleta.
  5. Si en tu trabajo tenés que estar de pie por largos períodos de tiempo, colocá una pequeña base (como un cajón) para elevar el apoyo de uno de tus pies, y cambiá de pie cada cierto tiempo.
  6. Para cocinar y condimentar, usá aceite de oliva: mejora la función pancreática, aumenta la absorción de minerales y con solo 2 cucharadas consumís el 60% de la dosis diaria recomendada de vitamina E.
  7. Aprovechá cualquier oportunidad para moverte en tu trabajo: ofrecete para alcanzar documentos a otras oficinas o realizar trámites.
  8. Evitá accidentes con las sillas giratorias: preferí siempre las que tienen más cantidad de patas, y no te pares sobre ellas para usarlas escalera.
  9. Hacete un tiempo para jugar con tus hijos o con tu mascota. Si volvés muy cansado del trabajo, tratá de hacerlo antes de ir a trabajar.
  10. Si te mantenés en la misma posición por mucho tiempo, te cansás. Movete o levántate cada cierto tiempo para evitar la fatiga.

Caminar al aire libre te ayuda a descargar tensiones

  1. En vez de tomarte unos minutos para hacerte otro café o ir a fumar, aprovechalos para realizar ejercicios de estiramiento.
  2. Si no te gusta ir al gimnasio, buscá actividades que sí puedas disfrutar, como practicar un deporte con amigos o bailar.
  3. Para mejorar la circulación sanguínea, evitar que se te hinchen los pies y prevenir la aparición de várices, tratá de levantar cada tanto los pies mientras estás sentado.
  4. ¿Cuánto caminás? Un pasómetro es un aparato que mide la cantidad de pasos que caminás; hay aplicaciones de celulares que cumplen una función similar. Una dosis saludable es entre 8 mil y 10 mil pasos.
  5. Tené en cuenta que el sedentarismo es muy negativo para tu salud: nuestro cuerpo está diseñado para la actividad y el movimiento.
  6. Si mantenés la misma postura durante mucho tiempo, podés sentir molestias. Cada tanto, movete para prevenir la aparición de cansancio e incomodidad.
  7. Si te sentás sobre una silla de altura ajustable, ponela en una posición tal que el peso de tu cuerpo recaiga sobre tu cola, no sobre tus piernas.
  8. Para lograr una buena postura en una silla, tus pies tienen que estar apoyados completamente en el suelo. Si no llegás al piso, poné una base para apoyar tus pies (por ejemplo, un cajón).
  9. Cuando trabajás con el mouse de la computadora, tu cuerpo se recarga sobre el lado de la mano que usás para manejarlo. Para equilibrar, intentá utilizar el mouse con la otra mano; en 3 semanas te acostumbrás.
  10. En cuanto sientas una molestia en la espalda, tomate unos segundos para hacer un breve ejercicio de elongación, antes de que se convierta en un dolor fuerte.

Tomate 5 minutos en tu trabajo para hacer los ejercicios de Tu Pausa Activa

  1. Para cuidar la espalda y evitar deformaciones en la columna, es muy importante que mantengas la espalda recta cuando estás de pie o sentado.
  2. Una buena posición para tu cuerpo cuanto estás de pie es erguido, con la espalda recta, los hombros hacia atrás, la cabeza levantada y el abdomen levemente contraído, de forma natural y sin forzar.
  3. Una buena forma de disminuir el consumo de grasas es reemplazar la manteca o margarina por aceites vegetales, como oliva, maíz o girasol.
  4. Preparar los alimentos de manera sencilla es una manera de proteger nuestro sistema digestivo. Lo mejor es cocinarlos hervidos, a la plancha, al horno o al vapor.
  5. Evitá los condimentos fuertes, especias, picantes y alimentos demasiado quemados, así como los platos preparados de manera industrial que suelen tener mucha grasa y sal.
  6. El ejercicio moderado ayuda también a nuestra salud digestiva: el simple hecho de caminar favorece la movilidad intestinal.
  7. Para descansar la vista, apoyá la base de las palmas de las manos sobre tus pómulos, tapate los ojos ahuecando un poco los dedos y tratá de imaginar el color negro durante un minuto.
  8. Asegurate de comer de manera variada frutas y verduras de color rojo, naranja, amarillo, verde, violeta y blanco; vas a estar consumiendo la mejor mezcla de antioxidantes, vitaminas y minerales.
  9. Intentá ubicar tu escritorio de trabajo lejos de equipos eléctricos y electrónicos para evitar la “electropolución”, un campo magnético que altera nuestro propio sistema y produce cansancio e irritación.
  10. Al despertarte y en varios momentos del día, tratá de desperezarte así estirás los brazos y la espalda. Así, masajeás tus cervicales y lumbares (cuello, parte superior e inferior de la espalda) y permitís un recambio de aire.

Hacer actividad física trae beneficios a cualquier edad

  1. Para no cansarte sin necesidad, distendé tus músculos: evitá que los hombros estén levantados, la mandíbula apretada, y que la respiración sea fuerte y corta.
  2. Si consumís un vaso de jugo de naranja naturalpor día, podés duplicar el nivel de hierro en tu cuerpo.
  3. Espolvorear tu café con canela una vez al día puede ayudarte a mantener bajo el colesterol y estables los niveles de azúcar en la sangre.
  4. Cuando comas verduras o frutas, tratá de masticar cada bocado más veces: facilita la digestión y genera mayor sensación de satisfacción.
  5. Cuando preparás comida fresca, aumentás los niveles de nutrientes contra el cáncer; por eso tenés que cortar y pelar las frutas y verduras justo antes de comerlas.
  6. Si bebés cada día una taza de té verde, disminuís el riesgo de enfermedades coronarias.
  7. Cuando tengas que ir a algún lugar que queda cerca de tu casa o trabajo, hacelo caminando o en bicicleta: sumá actividad física a tu vida.
  8. Si tomás café en el trabajo, procurá que sea de filtro o molido, y bebé agua a menudo.
  9. Organizate para preparar la vianda que vas a llevar al trabajo: es más probable que sea mucho más sana que la comida que puedas comprar cerca de la oficina.
  10. Si tenés que ir a comer afuera, elegí lugares que ofrezcan comida sana y variada, a base de verduras y sin freír. Acompañala con agua o gaseosas sin azúcar.


Consultá primero a tu médico

Antes de comenzar a hacer ejercicios de manera rutinaria, visitá a tu médico.