Pautas para equipos de salud


El tamizaje es un método de prevención que consiste en detectar dentro de una población sin síntomas, lesiones precancerosas que si no se tratan, con el tiempo, pueden transformarse en cáncer.

En Argentina se utilizan 2 test como métodos de tamizaje primario:

  • El Papanicolaou, conocido como PAP, permite detectar anormalidades celulares en el cuello uterino, y es el test de tamizaje primario de uso más extendido.
  • El test de VPH, es una nueva tecnología de biología molecular que permite detectar la presencia de ADN de los tipos de Virus de Papiloma Humano (VPH) que están relacionados con el cáncer de cuello de útero.

Tamizaje primario con PAP:

El cáncer cervicouterino se desarrolla con mayor frecuencia en las mujeres a partir de los 40 años, llegando a un pico alrededor de los 50. La incidencia del cáncer invasor de cuello de útero es muy baja en mujeres menores de 25 años.

La población objetivo para tamizaje con PAP son las mujeres ente 35 y 64 años.

La evidencia científica da cuenta de que la realización del tamizaje por medio del PAP a las mujeres que poseen entre 35 y 64 años –en el marco de un programa organizado de prevención de alta calidad– reduce la incidencia del cáncer de cuello de útero en un 80% o más; mientras que, el tamizaje realizado a mujeres menores de 35 años, tiene un impacto menor.

La recomendación de la Agencia Internacional de Investigaciones contra el Cáncer (IARC) es no tamizar a las mujeres de menos de 25 años, ya que la frecuencia de cáncer cervical en mujeres jóvenes es baja, mientras que los costos pueden ser elevados tanto para la salud de las mujeres (debido a que la infección por VPH es muy común en ese grupo de edad y las lesiones tienden a involucionar espontáneamente), como para el sistema de salud pública. Los posibles efectos adversos del tratamiento así como las consecuencias psicológicas (ansiedad, angustia) del tamizaje, pueden evitarse en las mujeres más jóvenes. Aquellas lesiones que persistan en el tiempo podrán detectarse posteriormente, debido a la historia natural de la enfermedad que evidencia una lenta progresión de las células anormales hacia el cáncer (aproximadamente 10 años).

Frecuencia del tamizaje:
  • Se recomienda la realización de un PAP cada 3 años, luego de 2 PAPs anuales consecutivos negativos.

Tamizaje primario con test VPH:

Se ha comprobado que la causa necesaria del cáncer cervicouterino es la infección por Virus del Papiloma Humano. Existen más de 100 tipos de VPH, 13 de los cuales están relacionados con el cáncer de cuello de útero.

En nuestro país, en las provincias en las que se aplica el test de VPH como tamizaje primario, se hace una toma doble. Conjuntamente con la toma del test de VPH se toma un PAP, que sólo se leerá en caso de que el test de VPH sea positivo. Ese PAP servirá para saber si el VPH provocó alguna lesión en el cuello del útero.

La población objetivo para el tamizaje con el test de VPH son las mujeres entre 30 y 64 años. Este rango de edad se fundamenta en que el pico de prevalencia de infección por VPH se ubica en mujeres menores de 30 años.
En el 90 % de los casos esas infecciones son transitorias, es decir que desaparecen por acción del sistema inmunológico.
La indicación del test de VPH en mujeres menores de 30 años llevaría a un sobre diagnóstico y al sobretratamiento de lesiones transitorias.

Frecuencia del tamizaje:
  • Si el resultado del test de VPH es negativo se recomienda repetir el test de VPH y toma conjunta de PAP a los 5 años.
  • Si el resultado del Test de VPH es positivo será importante seguir las recomendaciones programáticas.