Placenta

Qué es, para qué sirve y qué complicaciones puede tener la placenta.


¿Qué es?

La placenta es una estructura redondeada en forma de disco de unos 25 cm de diámetro y unos 2,5 cm de grosor (hacia el final del embarazo) que, adosada a la cara interna del útero materno, le permite al bebé recibir oxígeno y nutrirse al permitir el pasaje hacia el bebé de los elementos necesarios provenientes de la sangre materna.

La placenta se empieza a formar en el mismo momento de la implantación del óvulo fecundado en una de las paredes uterinas, acontecimiento que ocurre aproximadamente a la semana de haberse producido la unión del espermatozoide masculino con el óvulo maduro de la madre. La placenta se desarrolla a partir de las mismas células provenientes del espermatozoide y el óvulo que dieron origen al feto.

¿Para qué sirve?

Su principal misión es la de transmitir al bebé nutrientes y oxígeno. El nivel de flujo sanguíneo va aumentando a medida que progresan el embarazo y el crecimiento del bebé. Esa sangre suministra y permite el intercambio con el bebé de oxígeno, nutrientes esenciales como proteínas, vitaminas, minerales, hidratos de carbono y lípidos, además de hormonas. También se encarga del transporte de los desechos del bebé. La madre elimina esos desechos a través de los riñones.

La placenta también desempeña un papel muy importante en la producción de hormonas y proteínas, muy importantes para la implantación del embrión, la maduración de los sistemas y órganos del bebé y el sostén del embarazo hasta su término. Influyen además sobre el desarrollo de las mamas y la producción de leche, preparándolas para amamantar luego del nacimiento, así como sobre todos los sistemas del organismo materno que se van adaptando a los grandes cambios que se producen a lo largo del embarazo

La placenta también sirve como una barrera para proteger al feto de las infecciones que pueda contraer la madre y frente a sustancias potencialmente riesgosas, aunque muchas de éstas logran cruzar la barrera placentaria y llegar al bebé.

Después del nacimiento la placenta ha cumplido su tarea y, por lo general, se expulsa en forma espontánea a los pocos minutos, gracias contracciones uterinas que no resultan dolorosas.

¿Qué complicaciones puede tener la placenta?

Los problemas más frecuentes que puede tener la placenta son:

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