Parasitosis intestinales

Qué son, cuáles son los síntomas, cómo se transmiten, se tratan y se previenen las parasitosis intestinales.


¿Qué son?

Son infecciones causadas por parásitos que se alojan principalmente en el sistema digestivo. Afectan principalmente a los niños, entre 1 y 5 años. Los más frecuentes son: Oxiurus, Ascaris, Giardias.

¿Cómo se transmiten?

Los parásitos son transmitidos a las personas por medio de alimentos o aguas contaminados con materia fecal que contiene los huevos de los parásitos.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas pueden ser muy variados e incluso no presentarse.

Algunos de los que se pueden presentar en los niños son:

  • Diarrea
  • Vómitos
  • Dolor abdominal
  • Picazón anal
  • Sangrado intestinal
  • Pérdida del apetito
  • Pérdida de peso
  • Desnutrición
  • Anemia
  • Trastornos del crecimiento

Los parásitos intestinales causan problemas de salud también en las mujeres embarazadas y sus bebés. Pueden producir casos graves de anemia y obstaculizar la absorción de nutrientes, lo que dificulta el crecimiento del feto y causa bajo peso al nacer.

¿Cómo se pueden prevenir?

  • Lavarse, y lavarle a los niños, las manos](/salud/glosario/lavadodemanos) con agua y jabón antes de preparar los alimentos o comer y después de ir al baño o regresar de la calle.
  • Consumir sólo agua segura. Si no se cuenta con agua potable o de red, colocar 2 gotas de lavandina por cada litro de agua o hervirla durante 3 minutos, tanto sea agua para beber, lavarse las manos o los dientes, cocinar o lavar las verduras y frutas.
  • Lavar muy bien las frutas, los vegetales y verduras que se coman crudas.
  • Utilizar baños, letrinas o cualquier otro medio que garantice una correcta eliminación de las excretas.
  • Evitar consumir alimentos de venta callejera o en lugares con deficientes condiciones higiénicas.

¿Cómo se tratan?

Ante la sospecha de parásitos consulte en el centro de salud donde determinarán el tratamiento más apropiado. Aunque no es grave, lo mejor es tratarlos cuanto antes para evitar sus consecuencias.
Esta infección no impide que los niños vayan al colegio o hagan sus actividades habituales, siempre que siga las medidas higiénicas recomendadas.