Cuidados de la salud ante tormentas de nieve y heladas


Recomendaciones antes del evento

Prepará tu casa: Asegurate de impermeabilizar tu casa y que las puertas y ventanas tengan burletes para mantener el aire caliente adentro. Además, portegé las cañerías con material aislante, con diarios o plástico, y permití que las canillas goteen un poco de agua durante el clima frío, para evitar que se congelen las cañerías. Mantené limpias las canaletas y repará las filtraciones del techo.

  • Aprendé a cerrar las llaves principales de agua (en caso de que explote una cañería).
  • Hacé verificar por un profesional la estabilidad estructural del techo para sostener pesos excepcionales debido a las acumulaciones de nieve o de agua, por si el drenaje de los techos planos llega a fallar.
  • Si las cañerías se congelan, no las descongeles con fuego. Hacelo lentamente con el aire templado de un secador de pelo eléctrico o con agua caliente.
  • Tené matafuegos en diferentes ambientes de la casa, en lugares accesibles y asegurate de que todos los miembros de tu familia sepan cómo usarlos.

Prepará tu vehículo: llená el tanque de tu auto con combustible, para estar preparado en caso de tener que abandonar el lugar por una urgencia. Mantenelo en buen estado y ponele a los neumáticos una banda de rodamiento adecuada.

Si hay alerta declarada:

Mantenete al tanto de la información meteorológica y de las autoridades locales.

Comunicate con autoridades o instituciones de protección de tu localidad para conocer las medidas que se tomarán en caso de tormentas de nieve o heladas.

Si residís en una zona de riesgo, preparate para una eventual evacuación, resguardando documentos y objetos imprescindibles y un botiquín de primeros auxilios.

En caso de alerta declarada en la zona donde vivís, tené a mano:

  • Ropa de cama, frazadas, bolsas de dormir.
  • Ropa extra abrigada, botas impermeables, guantes, bufandas y gorro.
  • Sal de roca o productos ambientalmente seguros para derretir el hielo en las calles y caminos.
  • Arena para mejorar la tracción.
  • Palas y otras herramientas para remover la nieve.

Recomendaciones durante el evento

En lugares cerrados (casa, trabajo, otro): evitá exponerte por tiempo prolongado al frío en exteriores. Mantenete atento a los cambios en las condiciones climáticas e informate a través de la radio, TV, internet u otros medios disponibles.

Mantené tu casa calefaccionada en forma segura: es fundamental en estos períodos prevenir la intoxicación por monóxido de carbono, ventilando los ambientes y utilizando un sistema de calefacción y calentamiento del agua que sean seguros, verificados por un profesional matriculado. Usá chimeneas, estufas a leña o calentadores a combustión sólo si tenés un sistema adecuado de extracción o no dirigen los gases del combustible hacia adentro de la vivienda.
Para prevenir accidentes, colocá las fuentes de calor a más de 1 metro de distancia de superficies que pueden prenderse con facilidad como cortinas, muebles o ropa de cama. Nunca cubras los calentadores y cuidá que los niños no se acerquen a las fuentes de calor.

Cuidate del frío intenso:

  • Generá más calor corporal mediante el movimiento (correr, saltar, mover las extremidades, etc.)
  • Tomá mucho líquido.
  • Abrigate adecuadamente y mantenete bajo techo.
  • Sumergí las extremidades en agua a una temperatura ligeramente superior a la del cuerpo.
  • En caso de verte afectado por el frío, consultá a un médico o dirigite al centro de salud más cercano.
  • Evitá los cambios bruscos de temperatura, ya que pueden provocar enfermedades del sistema respiratorio. En esos casos, te recomendamos cubrirte la boca y la nariz para evitar aspirar el aire frío.

Para el cuidado de tu salud en la vía pública: lo mejor es quedarte adentro durante la tormenta de nieve, pero si tenés que salir:

  • Abrigate con muchas capas de ropa liviana, ya que mantienen el calor más que un solo abrigo pesado. Botas impermeables, guantes (o mitones), un gorro y una bufanda o máscara de lana para cubrir la cara y la boca para proteger los pulmones: estos elementos previenen la pérdida de calor del cuerpo.
  • Procurá que la capa de afuera de la ropa sea de una tela impermeable y resistente al viento. Las capas interiores de ropa pueden ser de lana, seda o polipropileno, ya que mantienen más el calor corporal que las de algodón.
  • Mantenete seco, la ropa húmeda enfría el cuerpo rápidamente. Evitá transpirar, reduciendo la cantidad de capas de ropa extra cada vez que sientas mucho calor. En la vía pública, patios y otros exteriores, caminá cuidadosamente sobre superficies con nieve o hielo, para evitar accidentes.

Para el cuidado de la salud en la escuela: es importante que toda institución escolar, ubicada en las zonas de riesgo de tormentas de nieve y heladas, esté calefaccionada de forma segura y cuente con un Plan de Emergencia que incluya asignación de roles, procedimientos, determinación de zonas de riesgo, zonas de seguridad y vías de evacuación.

Para el cuidado al conducir: evitá viajar en automóvil durante una tormenta, pero si tenés que hacerlo: llevá un equipo de emergencia en el baúl, viajá durante las horas del día; Informá a otras personas obre tu itinerario, quedate en los caminos o rutas principales, evitá acortar camino o tomar rutas poco transitadas y utilizá llantas o cadenas para la nieve de ser necesario.

Si el vehículo queda atrapado durante una tormenta de nieve o de hielo:

  • Encendé las luces medias y poné una bandera o signo de auxilio en la antena.
  • Llamá al número local de emergencias.
  • Permanecé dentro del vehículo. Es el sitio más probable en el que te encontrarán los equipos de ayuda, a menos que exista una edificación cercana en la cual refugiarte.
  • Si quedaste varado en una zona inhóspita, mantenete atento a la circulación del camino, ya que podrías ser acudido por otros conductores que pasen por el lugar.
  • Calefaccioná el interior del vehículo con precaución: encendé el motor y usá la calefacción por aproximadamente 10 minutos cada hora. Para tu seguridad, mantené ventilado el interior del vehículo, dejando entrar oxígeno. Además, controlá que el caño de escape no tenga obstrucciones, para que los gases no retornen al interior del automóvil.
  • Dejá la luz del interior prendida cuando el motor esté en marcha para que el vehículo parado sea visible.
  • Mientras estés sentado, mové los brazos y las piernas para hacer circular la sangre y conservar el calor del cuerpo.
  • Dejá ligeramente abierta una de las ventanas del lado opuesto a la dirección del viento para que entre oxígeno.
  • Envolvé todo tu cuerpo, incluso la cabeza, con ropa extra, mantas o diarios.
  • No duermas, eso hace que seas menos vulnerable a las afecciones asociadas a las temperaturas frías.
  • Comé con regularidad y bebé abundantes líquidos, pero evitá la cafeína y el alcohol.

Recomendaciones después del evento

Higiene y desinfección del hogar: revisá las canaletas y techos. Quitá la nieve acumulada.

  • Si paleás nieve, hacelo despacio y sin cansarte, porque el cuerpo ya está trabajando exigido para mantenerse cálido.
  • Hacé controlar por personal matriculado, la instalación eléctrica, de gas y de agua. Sólo volvé a usar los artefactos eléctricos que pudieron humedecerse durante la tormenta, una vez que se hayan secado completamente.

Qué hacer con los alimentos y el agua: si hubo corte de luz, controlá y tirá los alimentos que quedaron en la heladera, ya que pierden la cadena de frío. Luego de la tormenta de hielo, asegurate que las cañerías no hayan explotado.

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