Recomendaciones de ayuda psicosocial para esta etapa de la pandemia


Cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la salud física.

Algunas de las respuestas esperables ante la pandemia por COVID-19 que estamos transitando, y su prolongación en el tiempo, pueden ser ansiedad, angustia, irritabilidad y enojo, como así también pensamientos de incertidumbre, falta de concentración y problemas en el sueño, entre otras.

Entre los aprendizajes que nos deja esta situación se destaca que cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la salud física. El distanciamiento social, también llamado "distanciamiento físico", consiste en mantener una distancia segura entre las personas no convivientes con la finalidad de prevenir la propagación del virus SARS-CoV-2, y de esa manera colaborar en proteger la salud de todos y todas, sin descuidar el resto de las medidas de hemos incorporado, tales como el lavado frecuente de manos, uso correcto del barbijo casero, no llevarse las manos a la cara, ventilar los ambientes y no compartir mate ni objetos personales.

Algunas recomendaciones para atravesar esta situación:

1. No asociar el virus con un grupo social determinado, etnia o nacionalidad específica.

A pesar del tiempo transcurrido es recomendable recordar que el COVID-19 es una pandemia global que puede afectar a todas las personas. Sigamos diciéndole NO a la discriminación, Sí a la información.

2. No tener miedo de reconocer y expresar los sentimientos que genera esta situación.

En momentos como los que estamos viviendo es natural sentirse abrumado, estresado, ansioso o molesto, entre otras reacciones emocionales. Es importante darse el tiempo para detectar y expresar lo que se siente. Cada uno puede encontrar la mejor manera de llevar adelante los días, sean en distanciamiento social o asilamiento social, obligatorio y preventivo.

Es necesario informarse respecto a la dinámica de la transmisión comunitaria del virus en el lugar donde cada uno reside, y seguir las recomendaciones y protocolos optando siempre por aquellas actividades sociales seguras de acuerdo a las indicaciones de la autoridad sanitaria. Es recomendable seguir manteniendo contacto con amigos y familiares a través de llamadas, videoconferencias o redes sociales. En los casos que sea posible optar por los encuentros presenciales, hacerlo de acuerdo a las normas establecidas con un número reducido de personas y preferentemente al aire libre. Esta situación no elimina ni reemplaza el resto de medidas de cuidados.

3. Tomar esta situación como una oportunidad para descubrir sentimientos de solidaridad y empatía con los demás.

Ocuparse de otras personas también puede ayudar, ya sea con personas que están físicamente cerca o con amigos/vecinos/comunidad que están a distancia.

Si hay niños y/o niñas, es importante ayudarlos/as a expresar sus sentimientos, mantener la rutina tanto como sea posible, animarlos a que sigan jugando e invitarlos a salir al aire libre, recuperando rutinas adaptadas a cada situación.

Si en la familia hay personas mayores es muy importante mantener el contacto telefónico para brindar apoyo emocional, ayudarlos a comprender la información que reciben en forma clara. Acompañarlos manteniendo las pautas de cuidado de acuerdo a la situación epidemiológica de cada localidad. Cuando resulte posible, incorporar visitas eventuales manteniendo los cuidados y resguardos necesarios así como las recomendaciones de higiene y prevención como distancia de dos metros, barbijo, ventilación y limpieza de superficie.

En la medida de las posibilidades, de acuerdo a la situación particular de cada persona, es importante recordar que el humor y la conexión social pueden ser una forma de mitigar el estrés y aliviar la angustia.

4. Cuidarse y cuidar a los demás.

Tratar de crear una rutina diaria que fortalezca el bienestar, el estado de ánimo y la salud mental, sin descuidar las medidas de seguridad. Es recomendable comenzar o retomar la actividad física en espacios muy bien ventilados o al aire libre. Esto redundará en el bienestar general de la persona.

5. No estigmatizar ni con hechos ni con palabras.

Es fundamental no discriminar a las personas afectadas a través de la forma de denominarlas.

6. Mantener el contacto con otros para sobrellevar el aislamiento social.

Tratar de continuar manteniendo el contacto con amigos y familiares puede ayudar a aliviar el estrés. Hablar sobre las preocupaciones y sentimientos puede ayudar a encontrar formas de atravesar este momento. Recibir apoyo y atención de otros puede brindar una sensación de alivio. Ayudar a otras personas en un momento que pueda sentirse solo o preocupado puede beneficiar tanto a la persona que recibe apoyo como al que lo da.

7. Evitar la exposición excesiva a las noticias.

Al tratarse de un suceso mundial, se torna difícil manejar el flujo de información que las personas reciben. Esto puede intensificar los sentimientos de preocupación y angustia.

Es recomendable mantenerse informados principalmente para tomar medidas prácticas, para el auto-cuidado y cuidado de los demás. El flujo repentino y casi constante de noticias puede hacer que cualquiera se sienta preocupado. Es importante manejarse siempre en base a información oficial y chequeada.

8. Pedir apoyo profesional en caso de ser necesario.

En caso que consideremos necesario, recordar que siempre se puede pedir ayuda a un profesional de la salud mental a través de la red de servicios. En todas las jurisdicciones del país existen teléfonos de atención en salud mental y apoyo psicosocial a los cuales se podrá recurrir para recibir asesoramiento y contención.

Líneas de apoyo psicosocial

9. Colaborar con el personal de salud y reconocer la importancia de su tarea.

Los trabajadores de la salud están cumpliendo un rol fundamental en el abordaje de la pandemia y muchas veces se encuentran sometidos a situaciones altamente estresantes. Es importante que también ellos se sientan contenidos por la comunidad.