Mitigación o reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero


La mitigación implica modificaciones en las actividades cotidianas de las personas y en las actividades económicas, con el objetivo de lograr una disminución en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a fin de reducir o hacer menos severos los efectos del cambio climático.Por su parte, de acuerdo con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), las medidas de mitigación son aquellas políticas y tecnologías tendientes a limitar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar los sumideros de los mismos.

Debido a la diversidad y complejidad de cada país y región, así como las circunstancias que obstaculizan el desarrollo y la implantación de tecnologías y prácticas de mitigación, se requiere implementar medidas combinadas y adaptadas a las particularidades nacionales, regionales y locales.

Los sectores en los que se pueden realizar acciones de mitigación son muchos, entre ellos se destacan el transporte, la industria, el sector agropecuario, el manejo de residuos domiciliarios e industriales, y el energético.

  • Transporte: Este sector es uno de los grandes emisores de GEI a través del uso de combustibles fósiles. Medidas efectivas para la mitigación podrían ser una mayor utilización del transporte público, el reemplazo de los combustibles líquidos por el gas natural comprimido, el uso de bicicletas, como así también la implementación de reglas de organización del tránsito y de mejoras técnicas en los vehículos. Muchas de estas medidas no sólo contribuyen a disminuir las emisiones de gases con efecto invernadero sino que producen también menores impactos en salud.
  • Industria: El empleo de tecnologías más limpias en el sector industrial provoca no sólo una reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero, sino también de otros tipos de contaminantes no necesariamente ligados con el cambio climático. El uso de residuos para reemplazar a los combustibles fósiles en los procesos industriales, una fuerte política de reciclado, la modificación de los procesos industriales y el aumento de la eficiencia energética pueden generar una disminución de las emisiones.
  • Agropecuario: El sector agropecuario es un importante emisor de GEI, tanto en la ganadería (por el contenido de metano en los gases de fermentación entérica), como en las diversas actividades de la agricultura. Es posible lograr una disminución notable de las emisiones de gases de efecto invernadero en la actividad agrícola mediante el cambio en los hábitos de labranza o la reutilización de los subproductos y desperdicios de la cosecha. Una adecuada gestión del riego y un uso más eficiente de fertilizantes, como así también el empleo de mejores tecnologías por parte de los agricultores, son opciones que se deben tener en cuenta si se quiere lograr una reducción en las emisiones de GEI.
  • Gestión de los residuos domiciliarios e industriales: Los rellenos sanitarios utilizados en centros urbanos para la disposición de los residuos domiciliarios son también grandes fuentes de GEI, principalmente metano. Este gas puede ser recolectado por medio de tuberías y utilizado para la generación de energía eléctrica o de calor. También puede optarse por su combustión directa, liberando dióxido de carbono cuyo potencial de efecto invernadero es mucho menor que el de este gas.
  • Energético: Las acciones de mitigación no implican necesariamente un “dejar de usar”, sino que, muchas de ellas están ligadas al ahorro energético a través del uso eficiente de la energía, lo que produce además, menores costos para las personas, las empresas o los gobiernos.

Otra acción de mitigación que implica un cambio radical en la elección de los modelos de desarrollo es la transición desde el uso de fuentes de energía convencionales hacia el uso de fuentes de energías renovables. Actualmente, la sociedad depende en gran medida de las energías no renovables provenientes de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural). En forma paulatina se está buscando el cambio de estas energías no renovables hacia el uso de fuentes renovables. Estas fuentes de energías renovables reducen la contaminación ambiental, contribuyendo al desarrollo sustentable y evitando el calentamiento de la Tierra ya que sus emisiones de GEI suelen ser muy bajas.

La Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) promueve el desarrollo e implementación de medidas de mitigación a través de diferentes maneras. Dado que la mitigación del cambio climático tiene lugar en una variedad de sectores (principalmente la energía, el transporte, la industria, la agricultura, los bosques y los residuos), nuestra labor es impulsar las políticas que tienen lugar en las diferentes agencias de gobierno con competencia en cada tema. Al mismo tiempo, la SAyDS promueve proyectos de mitigación, genera información y busca apoyo internacional para el diseño e implementación de medidas de mitigación.

El cambio climático, tanto en la mitigación como en la adaptación, toma un carácter de relevancia al más alto nivel a partir de la creación del Gabinete Nacional de Cambio Climático (Decreto Nº 891/2016). Se trata de una instancia de articulación interministerial que nace de un mandato presidencial de articular políticas que permitan enfrentar las consecuencias del cambio climático.

Es en el marco del Gabinete que se revisan las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC), que se presentan ante la CMNUCC, además de diseñar y validar el plan nacional de respuesta al cambio climático. Estas actividades requieren, entre otras cosas, del análisis de planes y políticas sectoriales en miras de estimar su contribución a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

La SAyDS tiene también entre sus competencias la elaboración de los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, los cuales deben ser presentados ante la CMNUCC. Al mismo tiempo, participa de proyectos de mitigación en conjunto con otros ministerios y agencias de Gobierno.