“La incorporación de tecnología permite que el personal suba de categoría”




Después de 60 años de ser la principal fábrica de sembradoras de Argentina, Crucianelli, ubicada en Armstrong, Santa Fe, en 2017 decidió invertir en la optimización de sus procesos. Hoy tienen un equipo dedicado exclusivamente al análisis de datos y programación de la producción: en un solo turno de producción, con el mismo personal, lograron pasar de fabricar 500 a 800 sembradoras anuales.


Crucianelli es pionera en la incorporación de tecnología desde hace tiempo: a principios de los 90’ se convirtió en la primera empresa agrícola en tener un robot para soldadura. Hoy lograron robotizar por completo esa área con otros nueve. Cada robot tiene sensores que miden la cantidad de piezas de acero que tienen y antes de que se acaben envían advertencias a los trabajadores.





“Nuestros operarios ven en sus computadoras cuando alguno de los robots se queda sin insumos y los cargan”, dice Adrián Titar, gerente de Finanzas de Crucianelli. Cuando uno de ellos, por ejemplo, termina de soldar su lote de piezas, debe cargar en la computadora del puesto que esas mil piezas están pasando al siguiente sector. Esa gran masa de datos se sube a la nube y el equipo de Ingeniería y Producción los analiza.

Nuestros operarios ven en sus computadoras cuando alguno de los robots se queda sin insumos y los cargan.

Adrián Titar



El análisis de datos permite hacer ajustes en tiempo real y a la vez programar la producción a tres meses. “Esto es fundamental para nosotros porque trabajamos con muchos proveedores, muchas partes de nuestro proceso están tercerizadas. La producción programada nos permite adelantar un trimestre las órdenes de compra”, explica Adrián.



Adrián cuenta que los desafíos tecnológicos son bien recibidos por los operarios: “Cada incorporación entusiasma a nuestro personal porque se capacita y puede cambiar de categoría y mejorar su salario”, dice.