“Ayudamos a que los apicultores tomen mejores decisiones”




Cuando la abuela de los Fernández de Aracil envejeció, comenzó a confundirse las pastillas que tenía que tomar. Bruno y su mejor amigo, Patricio Alba, ambos ingenieros, idearon un pastillero inteligente que le avisaba a la abuela qué medicamentos tenía que tomar; en sus dosis y horarios indicados. A los meses, se dieron cuenta que podían aplicar esa tecnología a otros usos, y en 2017 nació Xavia, una empresa que optimiza procesos productivos con Internet de las cosas (IoT).


“Xavia nace para ser el puente a la tecnología de todos aquellos sectores que por cuestiones de costos o falta de conectividad no han podido incorporarse a la revolución 4.0” dice Marco Fernández de Aracil, Director Comercial de Xavia y hermano de Bruno. La industria con la que más trabajan es la apícola, pero también están desarrollando pruebas piloto con dosificadores de alimento inteligentes en tambos, medidores de temperatura en silobolsas, dispositivos de prevención de incendios forestales y trackeo de carritos dentro de los supermercados.

Somos el puente a la tecnología para los sectores que por costos o conectividad no han podido incorporarse a la revolución 4.0

Marco Fernández de Aracil



En 2018 Xavia firmó un acuerdo con la cooperativa santafesina COSAR, que nuclea a 120 apicultores y ahora están haciendo pruebas en Entre Ríos y Santa Fe. “La elegimos porque es una de las industrias más difíciles de tecnologizar: los apiarios suelen estar en lugares remotos, sin internet ni fuentes eléctricas. Además, la apicultura es una actividad que se practica de forma muy artesanal y que no ha cambiado mucho desde sus orígenes”, explica Marco..





Xavia desarrolló un dispositivo que se coloca debajo de las colmenas y mide su peso, temperatura y humedad. Esos datos son enviados a la nube a través de LoRa y procesados mediante algoritmos de deep learning para medir niveles de producción e incluso detectar posibles focos de enfermedades. Los apicultores acceden a esa información a través de sus celulares, computadoras o tablets con la aplicación Bee Honey.


A partir de la incorporación de Bee Honey, los apicultores ya no tienen que hacer viajes diarios a los apiarios sino que intervienen cuando la app detecta algún problema en las colmenas. Además, se pueden detectar las colmenas más productivas, mantener un registro de los trabajos realizados y actualmente están desarrollando una solución de trazabilidad que se incorporaría al sistema actual.





“Son importantes las capacitaciones en las que explicamos cómo funciona Bee Honey porque queremos dejar en claro que no venimos a cambiar su técnica de trabajo, sino a ayudarlos a que tomen mejores decisiones”, dice Marco.