Servicio Nacional de Agua Potable


En 1964 y como consecuencia del estancamiento y falta de respuesta de Obras Sanitarias de la Nación a los problemas de abastecimiento de agua potable en zonas rurales nace el Servicio Nacional de Agua Potable y Saneamiento Rural (SNAP). Su creación fue impulsada por la Oficina Sanitaria Panamericana (OPS) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a partir de lineamientos establecidos por la Alianza para el Progreso, creada durante el Gobierno de Kennedy, para América Latina.

Los programas de la OPS se orientaban a abastecer de agua potable a las poblaciones rurales, aunque fuese a través de grifos públicos y así se aplico en muchos países, pero esta modalidad tuvo que modificarse en Argentina, ya que la población reclamaba servicio domiciliario.

Por la relación de la OPS con el Ministerio de Salud, el SNAP quedó dependiendo de la Secretaría de Salud Pública de la Nación y a fines de los años setenta se cambia al área de Obras Públicas.

En una primera etapa, el SNAP se dedicó con exclusividad al sector abastecimiento de agua potable a comunidades rurales menores de 3.000 habitantes. La modalidad de trabajo requirió a las Provincias que constituyesen organismos específicos (SPAR Servicio Provincial de Agua potable Rural) u otras estructuras similares.

Estos organismos provinciales debían ejecutar las siguientes tareas:
  • Detectar las necesidades.
  • Estudiar la prefactibilidad técnica y económica de la obra.
  • Efectuar el trabajo social en la comunidad, motivándola y detectando sus líderes naturales, organizar una entidad vecinal preferentemente.
  • Cooperativa para hacerse cargo del servicio, dotarla de un estatuto amplio que le permitiese crecer, la mayoría fueron Cooperativas Rurales de Servicios Públicos.
  • Confeccionar el proyecto, computo y presupuesto.
  • Licitar e Inspeccionar la obra.
  • Asesorar, colaborar y controlar a la entidad vecinal antes, durante y después de ejecutada la obra, en los tres aspectos básicos, social, administrativo - contable y técnico.
  • Recaudar los aportes iniciales y las cuotas de reembolsos de los préstamos de las entidades vecinales.
  • Los servicios debían ser medidos.
La modalidad de financiación de las obras era:
  • 10% aporte de los vecinos a la iniciación de la obra (podía ser en efectivo, mano de obra o materiales).
  • 20% aporte de la Nación a fondo perdido (subsidio).
  • 20% aporte de la Provincia a fondo perdido (subsidio).
  • 50% crédito del BID a veinte años, avalado por la Provincia.

En 1978 se crea en el ámbito del Ministerio de Obras y Servicios Públicos la Secretaría de Recursos Hídricos, de la cual pasan a depender OSN y el SNAP.
Fuente: Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento