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Las concesiones en la ciudad de Buenos Aires

La prestación del servicio eléctrico se había entregado en manos de tres grandes empresas privadas que gozaban de una concesión y prestaban el servicio en el marco de una seria disconformidad gubernamental. Eran la C.A.D.E. (Compañía Argentina de Electricidad), C.I.A.E. (Compañía ítalo Argentina de Electricidad) y la C.E.P.A. (Compañía de Electricidad de la Provincia de Buenos Aires).

Los primeros prestatarios fueron firmas privadas establecidas en 1887 que en 1901 fueron absorbidas por la C.A.T.E. (Compañía Alemana Transatlántica de Electricidad) que en el año 1907 recibió una concesión municipal por cincuenta años. En el año 1921 la C.A.T.E. transfirió su concesión a CHADE (Compañía Hispano Argentina de Electricidad) que en 1936, afectada por las consecuencias de la guerra civil española, se transforma en C.A.D.E., sociedad de capitales suizos, había obtenido una concesión municipal sobre un reducido ámbito municipal en 1912.

En el año 1936, ambas, C.I.A.E. y C.A.D.E, obtuvieron una prórroga de cuarenta años de vigencia de contrato de concesión. Ambas se fusionaron con SEGBA S.A.: C.A.D.E. en 1958 y C.I.A.E. en 1979.

Los conflictos, dificultades y crisis. Las condiciones y particularidades de estas concesiones, unidas a las circunstancias de hecho socioeconómicas que se fueron manifestando en cada caso, fueron motivo de graves situaciones. Piénsese solamente en la gran concentración urbana en la Ciudad de Buenos Aires y lo que dio en llamarse el Gran Buenos Aires, sometidos a distintas jurisdicciones pero con una prestación unificada.

Los conflictos de jurisdicción entre las municipalidades y el gobierno nacional se multiplicaron y llegaron a la sede judicial, exacerbados por la inoperancia del poder municipal frente a la concentración poblacional y la prórroga del plazo de concesión a C.A.D.E. por sucesivas ordenanzas municipales.

A fines de la década de 1950 la crisis energética de la Ciudad de Buenos Aires se había puesto de manifiesto de modo crítico en la deficiencia de las instalaciones y equipos, la falta de inversiones, renovaciones y ampliaciones y la baja producción.

La asunción de la Nación

En el año 1958, la Ley N° 14.772 vino a poner fin a estas situaciones y a los lentos procesos judiciales promovidos, al disponer que en cuanto a la prestación del servicio eléctrico, el Gran Buenos Aires pasaba a ser de jurisdicción federal en tanto se aprobó mediante la misma norma un convenio con C.A.D.E. y C.E.P. por el cual se constituía una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria: S.E.G.B.A. - Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires, en el que se preveía la adquisición de sus acciones por el Estado.

Paralelamente, C.I.A.E. siguió en manos privadas y cometida a un régimen de concesión y de precios similar al que tenía SEGBA SA. La solución no fue excelente. Las empresas siguieron sintiendo graves necesidades de inversión que se hacían muy difíciles estando en manos privadas como consecuencia del régimen de precios impuesto, y las restricciones que él tenía. Ese hecho determinó un pronunciamiento de la sindicatura general.

Ante todo ello, el Estado decidió adelantar los tiempos y adquirir el ciento por ciento del capital accionario de SEGBA, lo que completó en 1961.

Un aspecto muy significativo de la historia de SEGBA es inicio de la Autogestión en 1973, el Sindicato Luz y Fuerza resolvió en asamblea que los fondos acumulados en el Banco de Desarrollo pasaran igual que el aporte del 1% de sus remuneraciones a SEGBA para la financiación de sus planes de obras, específicamente en su acción social. En la presidencia del Dr. Cámpora y luego ratificada por el presidente Juan Domingo Perón se designa como Presidente de SEGBA a Juan José Taccone miembro del Sindicato Luz y Fuerza de Capital Federal. Se crearon comités de Autogestión integrados por el Presidente y Vicepresidente Ejecutivo, Miembros titulares y suplentes nombrados por la Empresa, Miembros titulares y suplentes nombrados por el Sindicato Luz y Fuerza, un miembro titular y un suplente nombrados por la Asociación de Profesionales del Arte de Curar y un secretario de coordinación y enlace, nombrado por el Comité de Autogestión a propuesta del Presidente y Vicepresidente Ejecutivo, con voz pero sin participación en las decisiones. Se ejecutaron el 80% de los planes de obras previstos (Marco conflictivo de financiamiento). Entregas record de energía eléctrica a la red (2.675.000 de usuarios). Los días en los que no se cubrió la potencia eléctrica se redujeron de 166 en 1973 a 14 días en 1975. No se tuvieron conflictos gremiales generales ni se produjeron sabotajes.

El 24 de marzo de 1976 se produce el golpe cívico militar que derroca al gobierno constitucional y le da el poder a la Junta Militar al mando de Jorge Rafael Videla. Designan como Delegado Interventor, Rodríguez, José Alcides, Capitán de navío, y a partir de julio, el contralmirante Félix Imposti. En las primeras medidas se finaliza y reprime la experiencia de autogestión de SEGBA. Se da de baja al personal más comprometido en los valores solidarios de la empresa y se secuestra y asesina a 11 trabajadores. Uno de ellos es Oscar Smith Secretario General de Luz y Fuerza Capital Federal.

En lo que se refiere a la C.I.A.E la transferencia de la empresa, que concluyo en el año 1979 cuando el Estado la adquirió a un altísimo costo y la fusionó con SEGBA.

El 19 diciembre de 1991 con la Ley N° 24.065 se instrumenta el "Marco Regulatorio Eléctrico" y sus decretos reglamentarios, estableciendo los lineamientos y pautas principales para la reestructuración y privatización de la industria eléctrica.

En general, el nuevo marco regulatorio estableció una desintegración vertical del negocio en tres segmentos: la generación, la transmisión y la distribución eléctrica. A la vez, sentó las pautas para una desintegración horizontal de las grandes empresas del Estado que permitieran su posterior privatización. Así fue que la empresa estatal SEGBA quedó dividida en siete unidades de negocios: cuatro empresas generadoras y tres distribuidoras, una de las cuales fue EDESUR, EDENOR y EDELAP. El proceso de privatización comenzó en febrero de 1992 con la venta de las unidades de generación de SEGBA y posteriormente con las empresas de distribución, en julio de 1992.