Victoria Tolosa Paz: “Garantizar la mesa argentina es un deber moral”

La funcionaria participó anoche en San Cayetano, Liniers, de la entrega de una donación de alimentos por parte del sector privado.


Cerca de 700 mil platos de comida ya están a disposición de familias que viven una situación desesperante. Así lo anunció la titular del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz, tras participar ayer de la entrega de una donación de alimentos por parte del sector privado en la iglesia y santuario de San Cayetano del barrio porteño de Liniers.

“Conmueve el abrazo de la Iglesia en los barrios y conmueve también la respuesta de los voluntarios que hoy están aquí con sus barbijos descargando cajas de un camión repleto de ayuda solidaria que llega gracias al aporte empresario (Unilever Argentina)”, sostuvo Victoria Tolosa Paz desde el santuario que rinde tributo al patrono del pan y del trabajo.  

“Nosotros valoramos y agradecemos actitudes como esta, pero esta noche volvemos a casa sabiendo que aún queda mucho por hacer”, dijo Tolosa Paz y agregó: “Esta pandemia requiere de un Estado presente, ágil y eficiente, pero que también articule con el sector privado y con la comunidad civil. Sólo de esta manera se logrará el objetivo de que a ningún argentino y argentina le falte un plato de comida”.

“Garantizar la comida en la mesa es un deber moral”, completó la funcionaria desde la casa porteña fundada por la Beata María Antonia de la Paz y Figueroa, hoy espacio de encuentro, gratitud y veneración para miles de fieles.

De la iniciativa también participó la legisladora porteña y dirigente María Rosa Muiños, quien sostuvo que “este es el mejor momento para ser solidarios, para que todos colaboremos”, y agregó que “todos tenemos que sumar con algo, con alimentos o ayudando a una persona de la tercera edad para que nadie se sienta sola y para que nadie pase hambre”.

Por su parte, la vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de Unilever Latinoamérica, Karen Vizental apuntó que “estamos atravesando un contexto sin precedentes y, en momentos como este, es fundamental el trabajo articulado de todos los sectores para sobrellevar la emergencia sanitaria”.

Como Vicario Parroquial de la iglesia y santuario donde asisten unas 500 personas de lunes a lunes entre familias e indigentes, el padre Eduardo Gabriel Tesone valoró el aporte solidario pero también alertó sobre el impacto económico de la pandemia: “Es sabido que mucha gente está viviendo en la calle; pero ahora vemos casos de familias que viven en Palermo y vienen a buscar la vianda porque apenas pueden pagar los impuestos y el alquiler pero no les alcanza para comer”.

Según se explicó, la donación se destinará a diferentes parroquias que llevan adelante ollas y comedores para asistir a los más necesitados por la pandemia; y también a quienes estén en los centros comunitarios habilitados para cumplir la cuarentena .